Merkel logró con dificultad el apoyo parlamentario al rescate a Grecia
La Cámara baja del Parlamento alemán aprobó hoy el segundo paquete de rescate a Grecia con 496 votos a favor, una victoria que la canciller Angela Merkel no logró con la mayoría absoluta de su coalición de centroderecha.
El segundo rescate a Grecia por 130.000 millones de euros, a cambio de aplicar un salvaje ajuste que incluye recortes de salarios, pensiones y despidos masivos, fue aprobado por 496 votos, 90 en contra y cinco abstenciones.
La aprobación reflejó el fuerte respaldo de la oposición de centroizquierda (socialdemócratas y verdes) ya que sólo 304 de los 330 legisladores de la gobernante coalición de centroderecha (cristianodemócratas y liberales) apoyaron la moción.
Un total de 15 diputados de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y de la Unión Cristianosocial (CSU), y cinco liberales (FDP) desertaron de Merkel acerca de la ayuda a Atenas, mientras que otros seis faltaron a la votación.
Merkel se quedó así a siete votos de la simbólica mayoría absoluta en el Parlamento de Alemania, país que provee la mayor parte de los fondos de emergencia en el segundo paquete de rescate a Grecia, tras el primero en octubre de 2010.
La revuelta de sus legisladores, que se suma a un humillante revés por la nominación de un nuevo presidente como consecuencia de un escándalo de corrupción, podría plantear dudas sobre si su coalición podrá sobrevivir hasta las elecciones del 2013, cuando se prevé que buscará un tercer mandato, según analistas.
Antes de la votación, Merkel realizó una encendida defensa del salvataje a Grecia ante los parlamentarios ante quienes calificó de "impredecibles" las consecuencias de un hipotético abandono griego del euro.
Si bien reconoció que no había una garantía del 100% de que el rescate pudiera funcionar, rechazó los argumentos de los rebeldes, que exigieron que Alemania permita que Grecia entre en una cesación de pagos y abandone el euro.
"Europa fracasará si el euro fracasa", advirtió. "El camino es largo y no está libre de riesgos. Nadie sabe las consecuencias que podría tener también para Alemania y para todo el mundo una insolvencia no ordenada de Grecia", dijo Merkel, informó la agencia de noticias DPA.
"Yo acepto los riesgos, las aventuras no, eso me lo prohíbe mi cargo", puntualizó Merkel al dirigirse a los diputados, en un claro rechazo a las voces que, incluso dentro de su gobierno, piden una salida de Grecia de la zona euro.
Sin mencionarlo, Merkel contradijo así a su ministro de Interior, el socialcristiano Hans-Peter Friedrich, que declaró este fin de semana que "los griegos se recuperarían mejor fuera del euro" que como miembros de la Eurozona.
Mientras tanto, en Atenas continúan los esfuerzos para aprobar cuanto antes las reformas exigidas por la Unión Europea y el FMI cambio del segundo paquete de ayuda.
El Parlamento griego votará mañana nuevos recortes a los salarios y las jubilaciones, y el miércoles le tocará el turno al sistema de salud, en el que se recortará la partida para medicamentos.
También continúan las negociaciones entre el gobierno heleno y la banca privada para la quita voluntaria de deuda que Atenas reclama a sus acreedores, que se estima será de entre 50 y 70%.
Grecia espera ahorrar 100.000 millones de euros con la condonación parcial de deuda. El nuevo paquete tiene como objetivo reducir la deuda pública griega hasta 120,5% del producto bruto interno (PBI) para 2020, desde el 160% anual.
La aprobación de Parlamento Alemán del segundo paquete de ayuda a Grecia fue recibido con un alivio, según se reflejó en los medios griegos.
"Podemos volver a confiar", dijo hoy uno de los presentadores de la radio griega, donde varios programas interrumpieron la programación para avanzar la noticia.