Permanecer y Transcurrir
En una disertación pobre, que por momentos pareció la puesta en escena de una plataforma política y casi sin emitir críticas al gobierno nacional, el vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, participó del almuerzo de trabajo organizado por la Fundación Mediterránea.
Allí habló sobre política de estado, aunque su oratoria pareció más un acto de campaña que una explicación sobre un tema particular como él aseguró: “me invitaron y me pidieron que hable sobre política de Estado y hablé de eso, no hablé de ninguna plataforma política”, expresó Cobos, al tiempo que aseguró que “no estoy haciendo campaña”.
El vicepresidente desde su voto “no positivo” a la resolución 125 que establecía retenciones progresivas a la soja, siempre se mostró como un ferviente opositor a las medidas adoptadas por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, ayer no sucedió lo mismo ya que su discurso fue mucho más moderado cada vez que hacía referencia a las políticas implementadas desde el gobierno nacional.
“Es imposible que en cuatro años uno pueda solucionar todos los problemas, lo importante es adecuar las políticas de Estado. Tenemos que saber donde vamos”, expresó el vicepresidente.
Respecto al veto de la presidenta a la exención por 180 días a las retenciones de los productores de la provincia de Buenos Aires, Cobos indicó que “esto no favorece al diálogo”, al tiempo que reflexionó que “espero que nos manejemos todos con prudencia, en especial el sector del campo”.
Durante su disertación frente a los directivos de la Fundación Mediterránea, auspiciantes, legisladores, concejales y empresarios, Cobos presentó, aunque lo negó, una especie de propuesta política centrada en la educación porque “va a tener que ser la columna vertebral de las políticas de Estado”; porque según Cleto “el modelo de un país lo da el nivel educativo y cultural de su sociedad”.
También manifestó la necesidad de “pensar en un buen plan de vivienda para la clase media” porque “casi un tercio de la población tiene problemas de vivienda”. Además, sostuvo que “los tres poderes del Estado, más allá de su independencia, deben trabajar los tres juntos”.
“En todo tiene que haber coordinación y consenso, no sólo en la clase política sino en todos los sectores de la sociedad”, dijo el vicepresidente.
El living del amor
Al finalizar la disertación del vicepresidente en el hotel Sheraton, se armó una especie de living en el que el Dr. Carlos Oulton le realizó una serie de preguntas a Julio Cobos.
Una de ellas tuvo que ver con su voto respecto a la resolución 125, es decir, si su voto negativo fue por casualidad o por cansancio de un sistema de gobierno. En este sentido, Cobos divagó y no llegó al quid de la cuestión, sólo dijo que él quería “que se encontrara una solución”.
Además, Oulton indagó sobre su modo de articular a la oposición frente al oficialismo, a lo que Cobos respondió que dado su cargo de vicepresidente “no pretendo ser el articulador de la oposición en esta instancia”.
Ayer se vio un confundido Cobos, que por momentos postulaba ideas pacificadoras, de unidad entre oficialismo y oposición, y por momentos criticó levemente al gobierno nacional.
“Los superpoderes no es un tema meramente administrativo, es un tema de confianza: aparece como poco confiable que se le de poderes a alguien que tergiversa la realidad para comerciar”, expresó el vicepresidente.
Asimismo, sostuvo que “tenemos mucho margen para trabajar en conjunto y sancionar leyes con gran participación legislativa, sin dirimir entre oficialismo y oposición”, al tiempo que aseguró que “no es bueno que la legislatura cambie de ideas cada seis meses”, en relación a la nueva composición del Congreso Nacional en diciembre, en la que se volverán a analizar muchas de las leyes que la semana pasada se aprobaron.