Atenas apura el nuevo ajuste exigido a cambio de su rescate

22/02/2012
Internacionales - Eurozona / Grecia
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Un día después de que el país cediera su soberanía fiscal a cambio de un nuevo rescate para evitar el default, el gobierno griego envió al Congreso un nuevo plan de ajuste con más recortes salariales y de gasto

El gobierno griego envió al Congreso un nuevo plan de ajuste con más recortes salariales y del gasto, en medio de protestas populares frente al Parlamento y un día después de que el país cediera su soberanía fiscal casi por completo a cambio de un nuevo rescate para evitar el default.

Las nuevas medidas de austeridad exigidas por los acreedores internacionales encuentran a los griegos sumidos en una creciente penuria desde hace dos años, con la economía en caída libre, el desempleo en niveles récord y las finanzas del Estado en una situación peor que la que se creía, según datos conocidos hoy.

En otra muestra del descontento de una ciudadanía agotada y exprimida por el ajuste, más de 6.000 personas se manifestaron hoy pacíficamente frente al Parlamento, en el centro de Atenas, para ventilar su bronca contra las nuevas medidas de austeridad que impulsa el gobierno del primer ministro Lucas Papademus.

La manifestación llegó un día después de que los países que usan el euro aprobaran el segundo rescate financiero para Grecia de los últimos dos años, que consta de otro préstamo de la UE y el FMI por 130.000 millones de euros y una condonación de la deuda por parte de bonistas por 107.000 millones de euros.

En respuesta al acuerdo de quita de deuda con bancos, aseguradoras y otros tenedores de deuda, la agencia Fitch rebajó aún más la nota de crédito griega de `CCC´ a `C´.

La agencia dijo que una cesación de pagos griega es "altamente probable en el corto plazo" y que considerará poner a Grecia en estado de "default restrictivo" (RD) una vez que se complete el canje de los bonos, una advertencia que ya había hecho en 2011.

Atenas argumenta que su nota de crédito será para entonces sólo un tecnicismo dado que el doble acuerdo que logró ayer le permitirá al país superar el mes próximo un reembolso de un vencimiento de su deuda por 14.500 millones de euros, evitando así un default desordenado y una expulsión de la zona euro.

En virtud del acuerdo, Grecia debió ceder su soberanía y aceptar una vigilante presencia permanente de la UE y el FMI en Atenas, una especie de comisariato político que el bloque comenzó a ejercer ya hoy al convocar a una reunión dentro de ocho días  para ver si Grecia cumplió con el ajuste requerido.

La reunión, según informaron a la agencia de noticias DPA fuentes diplomáticas de Bruselas, tendrá lugar horas antes de la cumbre de mandatarios de la Eurozona prevista para el 1 y el 2 de marzo.

En cuanto a los griegos de a pie, en tanto, deberán pagar un enorme precio por su salvación.

La nueva ley de ajuste enviada anoche al Parlamento contempla recortes del gasto adicionales por 3.200 millones de euros acordados la semana pasada por el Ejecutivo, incluyendo un "tijeretazo" de 400 millones de euros en las ya depredadas pensiones y de más de 170 millones en educación y salud.

El proyecto de ley también revisó drásticamente el presupuesto para 2012, estableciendo una nueva meta de reducción del déficit en un 6,7% del PBI, por encima del 5,4% previsto inicialmente.

Para peor, las expectativas de un superávit primario se descartaron y se proyecta que el país tendrá un déficit primario de casi 500 millones de euros, o un 0,2% del PBI.

El Parlamento tiene previsto votar la semana próxima sobre los nuevos recortes y la revisión presupuestaria.

Hoy, el Parlamento aprobó en comisión un proyecto de ley separado que adopta la quita de deuda con los bonistas privados y que será votado mañana por el Legislativo en sesión plenaria.

"La ley debe estar aprobada para mañana a la noche, porque de otra manera incumpliremos nuestros plazos", dijo el ministro de Economía griego, Evangelos Venizelos, a la comisión. El premier Papademus se reunió hoy con el presidente  Karolos Papoulias para informale sobre el acuerdo de la eurozona.

"Queda mucho por hacer en los próximos días", dijo después del encuentro, citado por la agencia de noticias Europa Press.

Se espera que ambas leyes sean aprobadas, porque el gobierno de coalición interino dirigido por Papademus, un tecnócrata ex presidente del Banco Central, controla 193 de las 300 bancas del Parlamento.

No está claro si la combinación de crédito y quita de deuda será suficiente para evitar un default de Grecia, cuya economía está en recesión desde hace cinco años y podría contraerse aún más con la pérdida de poder adquisitivo o capacidad de inversión que seguramente resultará de los nuevos ajustes.

La Bolsa de Atenas volvió a tambalearse por segundo día tras el rescate, perdiendo un 5%. Incluso con el acuerdo con los bonistas, la deuda pública de Grecia se reducirá, en el mejor de los casos, desde su actual 170% del PBI a un 120% en 2020, volviendo al mismo nivel que tenía en 2009.

La asociación de comerciantes minoristas griegos dijo hoy que las medidas de ajuste costarán otros 100.000 puestos de trabajo en el sector sólo en la primera mitad de 2012, luego de la pérdida de 65.000 empleos en el segundo semestre del año pasado.

Más de un millón de griegos, o el 21% de la fuerza laboral, está desocupado, según los últimos datos, de noviembre pasado.

El desempleo trepa hasta el 50% en los menores de 25 años. El gobierno también rebajará un 22% el salario mínimo de los trabajadores privados, que quedará en 580 euros.

En Atenas, las 6.500 personas que marcharon frente al Parlamento desafiaron un viento helado y cantaron consignas como "No podemos vivir con 400 euros" y "UE y FMI, fuera".