Filmus y O´Donnell cuestionan la idea de autodeterminación de los habitantes de la Islas
El senador nacional Daniel Filmus señaló hoy que quienes plantean que la soberanía de las Islas Malvinas debe ser resuelta por los kelpers, "se oponen a la resolución dictada por Naciones Unidas que desde 1965 recomienda a la Argentina y a Gran Bretaña proseguir las negociaciones" por la soberanía.
Antes de participar de la reunión que esta tarde mantendrá con diputados y senadores para definir la agenda de trabajo de la reunión conjunta de las comisiones de Relaciones Exteriores que se realizará el próximo viernes en Ushuaia, Filmus aseguró que la Argentina "respeta a los isleños, pero considera que debe negociar con el país usurpador".
El titular de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado reiteró que la Resolución 2065 de las Naciones Unidas, aprobada durante la presidencia de Arturo Illía, "no es voluntad de un gobierno, sino que es lo que está estipulado por Naciones Unidas y también por la Constitución Nacional, al plantear en su artículo 1º la reivindicación de la soberanía de Malvinas".
"La posición de la Argentina es respetar a los isleños en cuanto a su forma de vida, sus valores, su cultura y su ciudadanía, pero lo que no está planteado en ningún caso es que la negociación por la soberanía se hable con los isleños, que es una población traslplantada, sino con quienes usurpan el territorio, que son los ingleses", aclaró el senador porteño en diálogo con Télam.
En ese sentido, recalcó que "cuando las Naciones Unidas habla de autodeterminación, lo hace con respecto a poblaciones originarias".
Sobre la reunión que será a las 17.30 en el Congreso, Filmus adelantó que se unificarán criterios "que expresen la posición histórica que la Argentina ha tenido desde el retorno de la democracia"
Además, señaló que el documento será "crítico" en cuanto a las últimas medidas tomadas por Reino Unido por la militarización de la zona, se rechazarán las declaraciones de David Cameron que calificó a la Argentina de "país colonialista" y también se agradecerá la solidaridad de los países de la región por su apoyo al reclamo argentino.
Por otro lado, el titular del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico "Manuel Dorrego", Mario Pacho O´Donnell, dijo hoy que el reconocimiento a la autoderminación de los habitantes de las Islas Malvinas es "un argumento falaz", ya que "no es un grupo social originario, autóctono, sin cultura ni lengua propias".
De esta manera, O`Donnell expresó su rechazo al documento que esta tarde presentarán un grupo de intelectuales, constitucionalistas y periodistas, en el que pedirán una revisión de la política oficial sobre el conflicto por las Islas Malvinas.
"Un grupo de intelectuales reconocidos han dado a conocer una declaración en la que, en su afán de oponerse a la política llevada adelante por la Cancillería argentina en el conflicto Malvinas, se identifican insólitamente con la posición británica: el reconocimiento a la autodeterminación de los kelpers", señaló O`Donnell.
Para el dirigente, se trata de "un argumento falaz por cuanto la población malvinense no es un grupo social originario, autóctono, sin cultura ni lengua propias", sino que "son británicos, descendientes de quienes fueron trasplantados allí en 1833 cuando se produjo la ocupación por la fuerza de las islas y se expulsó a los habitantes argentinos; es decir que son agentes de la colonización".
"Esa misma falsa pretensión motivó por parte del Reino Unido la realización de un plebiscito en Gibraltar en 1967, cuyo resultado, como no podía ser de otra manera, favoreció la continuidad del vínculo colonial", explicó, y agregó que esa consulta "fue declarada nula por las Naciones Unidos por el motivo aquí expuesto".
Sobre el planteo de tender lazos con los habitantes de las islas, O`Donnell aseveró que "en lo que hace a la importancia de un buen trato argentino hacia los kelpers es algo obvio y nada tiene de novedoso".
Al respecto, dijo que "en eso todos nuestros gobiernos han coincidido (salvo la dictadura, claro), también el actual, ya que es necesario que pesen los 12.400 kilómetros de distancia y jueguen a nuestro favor los 464 de proximidad".