Atrapa Sueños
Tomó estado parlamentario en la Legislatura de Córdoba el proyecto de ley que propone la creación de un Registro de Comunidades Aborígenes de la provincia que les permitirá que su propiedad comunitaria sea reconocida y podrán inscribir a su nombre la propiedad de sus tierras.
El Registro Especial de Comunidades Aborígenes (R.E.C.A.) les posibilitará la obtención del reconocimiento como Personería Jurídica, además que tendrán el reconocimiento de su propiedad comunitaria y podrán inscribir a su nombre la propiedad de sus tierras bajo la característica de inembargable, imprescriptible, inajenable y libre de impuestos.
La iniciativa, cuyo titular es el legislador del Frente Cívico Roberto Birri, indica que la inscripción se efectúa por única vez y no posee plazo de duración o de vigencia y su efecto será perpetuo, sólo caducará por extinción de la comunidad.
El R.E.C.A., que será de carácter público y de acceso gratuito, funcionará en el ámbito de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, a través de la Subdirección de Integración Cultural de las Minorías que será la encargada de realizar los relevamientos sobre los terrenos.
Asimismo, el proyecto dispone que la autoridad de aplicación deberá promover la realización de convenios entre las Comunidades Aborígenes y los Movimientos Campesinos, en todo aquello que represente intereses compatibles entre ambas comunidades.
El legislador juecista apoya su proyecto de ley con lo establecido por la Constitución Nacional, ya que uno de sus artículos reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos originarios, les reconoce su autonomía cultural y su personalidad jurídica sin necesidad de someterlos a las formas jurídicas de organización, propias del derechos moderno occidental.
Los modelos actuales de organización de una personería jurídica importan el sometimiento de unos a otros, autorizante y autorizado, cuestión impensable en las comunidades aborígenes que justamente fueron las víctimas de la colonización que no sólo les robó sus tierras sino que los subsumió autoritariamente a otras culturas, religiones, obligándolos a trabajar para ellos, torturándolos.
En definitiva, para poder otorgarles la personería jurídica es que, según el legislador Birri, es necesario la creación de un registro especial de comunidades aborígenes de la provincia de Córdoba.
El objetivo de este registro es la identificación de las comunidades originarias con las cuales el Estado va a relacionarse; informar acerca de las comunidades existentes; cuál es la historia de las mismas; dónde están ubicadas; cómo están constituidas y organizadas; cuáles son sus territorios; en qué consisten sus prácticas ancestrales, etcétera.
Además, el registro constituye una herramienta de política pública dirigido a mejorar las condiciones de existencia de los pueblos originarios y a memorializar sus prácticas, cultura y organización y permite el mejor funcionamiento y mayor eficacia de la política publica.
Las comunidades aborígenes hoy sobreviven, por elección u omisión apartadas del sistema. No sólo sufren la apropiación impune de sus tierras sino que no son respetados sus usos propios para la elección de sus representantes, ni las formas de organización colectiva, ni su lenguaje ancestral.
Ojala que este proyecto de ley sea el puntapié inicial para que la diversidad cultural no sea anquilosada, al contrario, que se pueda comprender que esa diversidad, esa otredad enriquece a los pueblos.
Además, el Registro tiene que servir para abrir la puerta a otros derechos establecidos que también deben ser respetados, no sólo de los aborígenes sino también de todas las minorías.