Por la memoria, por la vida, por el futuro
Al cumplirse el 18 de julio pasado 15 años del atentado a la Amia, se llevó a cabo ayer al mediodía en la ciudad de Córdoba un acto en conmemoración a las 85 víctimas fatales que dejó aquel hecho ocurrido en el año 1994. Se realizó ayer porque el 18 de julio se había suspendido por las medidas de seguridad por la pandemia del virus de la Gripe A.
La ceremonia se realizó en la explanada del Cabildo Histórico en el centro de la Capital cordobesa y contó con la participación de artistas y la intervención del periodista Nelson Castro para homenajear a las víctimas y sus familiares.
En la ocasión el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti, dijo que lo que ocurrió en la Amia "es una cuestión de Estado y que esta agresión a nuestro país debe ser esclarecida para que nunca más se vuelva a repetir; para ello es clave mantener la memoria para encontrar la verdad y que se haga justicia con el castigo a los culpables".
Además del gobernador participaron del acto el intendente de la ciudad, Daniel Giacomino; el presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) Aldo Donzis; el presidente provisorio de la Legislatura, Francisco Fortuna; senadores nacionales; ministros provinciales y demás autoridades.
Es importante destacar que la fecha del atentado fue el 18 de julio del año 1994; la recordación de este nuevo aniversario fue realizada en la jornada de ayer debido a la postergación del acto el pasado 18 de julio por motivo de la epidemia de gripe.
El 18 de julio de 1994 a las 9:53 horas de la mañana, una bomba destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina –AMIA-, institución judía dedicada a la asistencia social y a la cultura, ubicada en Buenos Aires.
El atentado dejó un saldo de ochenta y cinco muertos y más de trescientos heridos, tanto judíos como no judíos.
Aún hoy continúa la impunidad: los servicios de inteligencia encubrieron la investigación y la desviaron. Muchos hicieron política, otros ocultaron deliberadamente la verdad, otros hicieron participar a la Argentina en una guerra, cuyas consecuencias pudieron haber sido este atentado, otros hicieron fortuna sobre la sangre de estos inocentes.
Sus familiares aún esperan que se haga justicia, por la memoria, por la vida y por el futuro.