Testigo brindó algunos detalles del fusilamiento de los militantes de la JUP
El testigo Angel Villanueva brindó hoy detalles sobre las circunstancias en que los militantes de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) fueron detenidos, en el marco de la causa por la que el Tribunal Oral Federal Número 2 (TOF2) juzga a tres ex integrantes del Comando Radioeléctrico por el fusilamiento de tres militantes de esa agrupación, ocurridos en 1976.
El testigo, hermano de Ana María Villanueva, una de la víctimas, al finalizar su declaración iniciada ayer, relató las circunstancias en que los tres jóvenes estudiantes fueron detenidos el 2 de junio de 1976, y dijo que los datos los obtuvo de "distintos testimonios que fui recogiendo y que todos coincidían y quienes me los dieron no se conocían entre ellos".
Villanueva precisó que según los datos que pudo recabar, la persona que habría reconocido a los jóvenes que estaban reunidos en la esquina de las avenidas Octavio Pinto y Caraffa, donde fueron detenidos, "había sido identificada como `el Ratón´ que sería un miembro del 141 (batallón de inteligencia del Ejército) que estaba infiltrado en la D2", Departamento de Informaciones de la policía provincial.
Recordó que en el mes de mayo, previo al fusilamiento de los jóvenes, "en mi casa tuvimos dos allanamientos: uno del Ejército y otro de la policía. Nunca nos mostraron una orden de allanamiento, entraban y revolvían todo, y en cada uno de ellos nos robaban cosas".
"Nuestra familia era una familia normal, Ana (que en esa época tenía 23 años), era una chica muy inteligente, siempre mi madre decía que era brillante, porque a los cuatro leía y a los 5 multiplicaba por una cifra", agregó.
Señaló que "siempre había gente que venía a casa y ese cielo y ese Eden lo perdimos en el 76´, porque no fuimos y no somos capaces de sobreponernos a ello. De ser esa familia grande pasamos a ser una familia de 4, con mis dos hermanas en el exilio. No puedo olvidar lo sucedido por mi hermana indefensa, los tres indefensos.
Lo que hicieron no tiene nombre y lo que quiero es justicia".
Finalmente, Villanueva dijo que "después de 35 años como hombre de bien, espero que se llegue a la verdad. Por suerte la memoria es colectiva. Yo solo no la podía reconstruir".
Luego prestó declaración Carmen Graciela Oliva, hermana de Carlos Delfín, otra de las víctimas, quien recordó que "el 2 de junio del 76´ (día de los hechos), al mediodía recibí en mi departamento a Héctor Huzinker (actualmente desaparecido), también de la JUP".
Relató que en esa oportunidad, "me comenta que estando en el barrio de Villa Cabrera, cerca de una estación de servicio, estaba conversando con los tres chicos en relación a buscar un mimiógrafo y Jorge Diez reconoció a una persona que había visto en el D2 (departamento de Informaciones la policía provincial) porque él había estado detenido allí por averiguación de antecedentes, por lo que decidieron retirarse del lugar".
Oliva señaló que en esa oportunidad, Huzinker "me contó que él se fue en colectivo pero alcanzó a ver que Ana, mi hermano y Jorge subieron al auto de este y dos patrulleros lo interceptaron, por lo que los tres se bajaron y empezaron a correr y vio cuando a la primera que agarran es a Ana, que la meten de los pelos en un patrullero y a Jorge también".
Dijo que en ese momento Huzinker, cuyo relato "fue verdadero porque él lo vio, alcanzó a observar que mi hermano se abraza a un poste y luego se desploma y es introducido también en el patrullero, mientras otros policías se suben al 128 y los siguen".
"A la tarde nos enteramos cuando leímos un vespertino que habían muerto en un enfrentamiento y que les habían encontrado panfletos del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), lo que nos pareció raro porque no eran de nuestra ideología, que era peronista", indicó.
Oliva recordó que cuando le avisó a su padre de lo sucedido "fuimos a reconocer el cuerpo en la morgue del hospital San Roque y ahí mi padre me dice que el cuerpo que le mostraron no era el de Carlos sino el de Jorge y es ahí cuando suponemos que el cuerpo de mi hermano lo tenía la familia Diez".
Señaló que luego de hacer los trámites "se pudo hacer el cambio de los cuerpos y ahí pude ver que mi hermano estaba muy baleado, no tenía casi la parte frontal por un disparo que había entrado por la nuca".
"Tiempo después cuando hicieron el cambio de cajón del cuerpo, se pudo ver que en el interior había plomos", producto de los disparos que Carlos tenía en el cuerpo.
Posteriormente, el tribunal integrado por los jueces, Carlos Lascano, José María Pérez Villalobo y Fabián Asis, dispusieron un cuarto intermedio hasta las 13.40, para continuar con los dostestimonios previstos para esta audiencia.
En esta causa se juzga por presunto delito de "privación ilegítima de la libertad agravada y homicidio calificado", a los ex policías Pedro Nolasco Bustos, Jorge Woroná y José Filiberto Olivieri, por el fusilamiento de Jorge Manuel Diez, Ana María Villanueva y Carlos Delfín Oliva, ocurridos el 2 de junio de 1976, durante la última dictadura cívico-militar.