España acusó a las calificadoras de riesgo de ser contradictorias
El gobierno español del derechista Mariano Rajoy acusó hoy a las calificadoras de riesgo de tener una actitud “contradictoria” al aplaudir las reformas y luego rebajar la nota de la deuda española, al tiempo que admitió un riesgo “evidente” de contagio a España de la crisis de deuda griega.
La agencia de calificación Moody`s rebajó ayer la calificación que le otorga a la deuda soberana de España de “A1” (notable alto) hasta “A3” (notable bajo), y otros cinco países europeos, al tiempo que colocó en perspectiva negativa a Francia, Austria y Reino Unido, que gozan de la máxima nota "Aaa".
Moody´s se sumó así a Fitch y Standard & Poor`s, que ya habían rebajado la calificación de España, decisión que repercute de forma negativa en las condiciones de endeudamiento del país.
La rebaja de calificación llegó después de que el Ejecutivo conservador aprobara el viernes pasado una reforma laboral que facilita y abarata el despido y abre la puerta a rebajas generalizadas de salarios, cumpliendo así con las exigencias de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las agencias de rating “valoran positivamente las reformas y después determinan con su criterio lo contrario; es una cuestión bastante paradójica", dijo hoy el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas español, Cristóbal Montoro, en declaraciones a la emisora Onda Cero.
Estas decisiones no gustan a España en un momento en que “hay unos riesgos de contagio bastante evidentes" por la actual coyuntura de Grecia, reconoció Montoro.
En ese contexto, el funcionario subrayó que el principal objetivo del gobierno español es crear empleo y volver al crecimiento, y "para eso hacemos las reformas".
Según sostuvo Moody`s en su comunicado, la rebaja en la calificación de la deuda española "refleja la susceptibilidad a los crecientes riesgos financieros y macroeconómicos que emanan de la crisis de la zona euro".
La agencia de rating valora los esfuerzos realizados por el gobierno de Rajoy pero insiste en que aún es necesario “un ajuste sin precedentes” en España.
Moddy`s consideró que la reforma laboral aprobada por el gobierno es un "paso importante” para incrementar la flexibilidad y para propulsar el crecimiento del empleo”, aunque “una vez haya comenzado la recuperación económica".
La reforma es rechazada frontalmente por los grandes sindicatos de España, que anunciaron protestas contra el “despido libre y gratuito”, al tiempo que aseguran que plantearán la inconstitucionalidad de algunos puntos.
No obstante, los sindicatos se reservan para un futuro la posibilidad de convocar una huelga general.
“Es tiempo de negociar y no de amenazar", señaló Montoro, quien cree que una huelga general “agravaría la recesión” y destruiría más puestos de trabajo.
Por su lado, el ministro de Economía y Finanzas de Francia, François Baroin, criticó también la decisión de la agencia de calificación de Moody`s de rebajar la nota de otros cinco países de la zona del euro, y dijo que es "incomprensible".
Los países afectados por la rebaja fueron, además de España, Italia, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia y Malta.
El funcionario francés se refirió a los últimos avances en la lucha contra la crisis de deuda, tanto a nivel conjunto europeo, como a nivel individual de los Estados más afectados, que hicieron esfuerzos considerable para controlar sus déficits.
Moody`s mantuvo el rating máximo a Francia, pero calificó de negativas las perspectivas del país, lo que significa que crece el peligro de una rebaja de nota, advierte la agencia de noticias DPA.
La calificadora como señaló Baroin, también otorgó perspectivas negativas a Reino Unido y Austria, aunque no rebajó la nota de esos países.
El déficit público francés se situó en 2011 en 5,4 por ciento del producto interno bruto (PIB) y con ello considerablemente por encima del previsto tres por ciento máximo contemplado en el tratado de Maastricht.
París prevé que podrá cumplir con ese límite recién a partir del 2013.