El parlamento griego aprobó el Plan de Ajuste

12/02/2012
Internacionales - Eurozona / Crisis Financiera
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Fue sancionada la condición innegociable para recibir el segundo paquete de ayuda económica que le permitirá evitar la bancarrota, en medio de protestas populares y violenta represión policial

El Parlamento griego aprobó  esta madrugada el programa de ajuste acordado por la coalición de  gobierno, condición innegociable para recibir el segundo paquete de  ayuda económica que le permitirá evitar caer en la bancarrota, en  medio de protestas populares y violenta represión policial.

Si bien eran necesarios sólo 151 votos, el ajuste logró 199  voluntades por lo que fue aprobado por amplia mayoría en un recinto  donde hubo 278 legisladores presentes de un total de 300, informó  la agencia de noticias DPA.

Paralelamente y desde temprana hora, la Policía reprimió con  gases lacrimógenos a los manifestantes opositores concentrados  frente al Parlamento.

Las fuerzas antidisturbios se desplegaron en la emblemática  Plaza Syntagma de la capital griega y dispararon también granadas  aturdidoras contra más de 100.000 personas concentradas en el  lugar, informó la agencia de noticias Europa Press.

Las imágenes de la televisión griega mostraron numerosos  focos de incendio en la calle y se podía ver claramente cómo el  aire estaba completamente enturbiado por el humo.

Sólo un grupo de la multitud se enfrentó con la policía.  Otros portaban pancartas que decían "Alzamiento popular!", "Son  ellos o nosotros!" y "No jueguen todo lo que hemos conseguido".

Cabe destacar que al menos 50 civiles y 30 policías resultaron heridos en los  enfrentamientos.

Los votos a favor para aprobar el ajuste procedieron de los  socialistas del PASOK y el conservador Nea Dimokratia (ND), los dos  principales socios del gobierno que preside el tecnócrata Lucas  Papademos, así como algunos legisladores independientes.  

Hubo 74 votos en contra de legisladores comunistas y de  izquierda así como algunos disidentes de las filas conservadoras y  socialistas y cinco abstenciones.

El presidente del Parlamento griego, Filippos Petsalnikos,  tuvo que intervenir varias veces en el debate debido a los gritos e  insultos que emitieron algunos legisladores durante la votación.

Atenas había acordado la semana pasada junto a los  controladores financieros de la "troika" integrada por la Unión  Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario  Internacional (FMI) el nuevo y duro programa de ajuste.  

La aprobación del paquete era condición para que los  ministros de Finanzas de la UE pongan en marcha el próximo  miércoles el segundo rescate económico por valor de 130.000  millones de euros.

Mientras esto sucedía, el ministro de Finanzas griego,  Evangelos Venizelos, aseguraba dentro del Parlamento que "la  decisión no es entre sacrificio y nada de sacrificios en absoluto,  sino entre sacrificios y otros inimaginablemente más duros".  

Y agregó, a modo de advertencia para los diputados que debían  votar, que el futuro de Grecia en el núcleo europeo estaba en  peligro. "Cualquiera que quiera seguir en el euro y en la zona euro  debe cumplir algunas normas", advirtió.

Y para rematar afirmó: "La ley debe aprobarse a medianoche  porque el lunes por la mañana (por mañana) la banca y los mercados  financieros deben recibir el mensaje de que Grecia puede sobrevivir  y lo hará".  

Más temprano, Papademos había pedido a los legisladores que  voten a favor del controvertido plan de ahorro porque se trata de  "una decisión de importancia histórica".

El jefe de gobierno mostró a la vez comprensión por la  resistencia que los recortes dictados por los acreedores  internacionales genera en la sociedad.

"La falta de reconocimiento de los esfuerzos de los griegos y  la constante crítica de algunos socios genera indignación entre los  griegos", comentó.

Papademos, quien no pertenece a ningún partido, anunció  además un nuevo sistema impositivo. "Todo el Estado será  refundado", explicó.

El país, amenazado por la quiebra, se encontraba bajo una  fuerte presión de los países dadores de fondos. El ministro de  Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, había dicho que Alemania sólo  iba a seguir ayudando si Atenas votaba el paquete y lo  implementaba.

El ajuste supone un recorte de los salarios y las pensiones,  así como el despido inmediato de 15.000 empleados públicos y de  150.000 hasta el 2015. En cuanto a cómo participará el sector  privado en la reducción de la deuda, aun se desconocen los  detalles.