Chau, chau, adiós
Antes de entregar la presidencia del Parlamento, Mendoza Unzaín hizo un balance de sus seis meses de mandato, que osciló entre las actividades que desarrolló, las falencias entre los parlamentarios y la situación actual del Mercosur.
“He asumido la presidencia con mucho entusiasmo y con el mayor deseo de avanzar un poco más en la consolidación de nuestra institución”, expresó el presidente saliente del Parlamento.
Asimismo, le pidió a sus colegas “un mayor acompañamiento en las labores” porque “hemos atravesado un semestre en donde por cuestiones electorales y políticas no se ha podido imprimir la continuidad esperada en las actividades parlamentarias”.
Además Mendoza Unzaín durante su gestión notó que “la mayoría de nuestras delegaciones no trabajan en forma coordinada con los ejecutivos, haciendo dificultoso el trabajo de implementación y ejecución de las normativas aprobadas por nuestro Parlamento”; al tiempo que le pidió a los parlamentarios que mejoren esta falencia.
El integrante del alto foro parlamentario recordó que uno de sus compromisos a la hora de asumir fue “armonizar las normas legislativas de la región, velar por el respeto irrestricto de las leyes y convertirnos en la caja de resonancia de las inquietudes ciudadanas”, explicó Mendoza.
La presidencia pro-témpore del Parlamento dura seis meses y se utiliza un criterio de orden alfabético de los Estados Partes para determinar el orden correspondiente.