Paglieri recibe mañana a su par de Brasil para afianzar el comercio bilateral
La secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, recibirá mañana a su par brasileña, Tatianza Prazeres, con el objetivo de profundizar el comercio bilateral entre ambos países y buscar soluciones que permitan amortiguar los efectos de la actual crisis económica internacional.
Uno de los tema prioritarios será analizar en detalle la balanza comercial entre ambos países, donde Brasil cerró el 2011 con un superávit de alrededor de 5.800 millones de dólares.
En particular, el rubro autopartes será discutido con mayor énfasis, desde el punto de vista que el 60% del déficit que la Argentina mantiene con el país vecino, pertenece a ese rubro.
De esta forma, Argentina y Brasil buscarán alcanzar soluciones de manera que nuestro país pueda incrementar sus ventas -y reducir el déficit comercial-, sin afectar los envíos brasileños.
Ese fue el mensaje que se llevó el presidente de la Federación de Industriales del Estado de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, durante su visita a Buenos Aires el último jueves, cuando se entrevistó con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, la ministra de Industria, Débora Giorgi, y los secretarios de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, y de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Respecto del rubro autopartes, hubo señales concretas de ambos lados. Skaf visitó la planta que la autopartista Taranto posee en La Plata, acompañado por Giorgi, el jefe de gabinete del Ministerio de Economía, Juan Manuel Prada, y el presidente de ADIMRA, Juan Carlos Lascurain.
Dicha visita surgió del mismo encuentro que Skaf mantuvo con Lorenzino, Giorgi, Moreno y Paglieri en la sede del Ministerio de Economía.
El empresario brasileño había llegado a Buenos Aires con la guardia en alto, tan solo un día después de que el Gobierno pusiera en marcha nuevas medidas de control a las importaciones, que requieren de una declaración jurada anticipada de las operaciones.
Ni bien aterrizó, se reunió con representantes de firmas brasileñas en el país que le manifestaron los temores de que se frenen las importaciones para la producción local.
Esas fueron las inquietudes que Skaf transmitió a los funcionarios argentinos, quienes intentaron evacuarlas desde un comienzo.
Fue el propio Guillermo Moreno quien le garantizó a Skaf que el objetivo de las medidas argentinas no pasan por frenar la producción local y por lo tanto no peligran las importaciones brasileñas.
Lorenzino, en tanto, expresó la estrategia argentina, a tono con la agenda bilateral, y de la Unasur que apunta a aumentar el comercio argentino para ayudar a equilibrar la balanza bilateral, sin afectar importaciones del principal socio comercial.
También apuntar a explorar mercados para exportar más de manera conjunta hacia terceros mercados, a través de estrategias coordinadas.
El gobierno argentino determinó un universo de 436 posiciones arancelarias de manufacturas de origen industrial que Brasil importa del mundo por un total de 37.000 millones de dólares, de los que solo 6.100 millones son de Argentina.
Dentro de ese esquema el sector autopartistas es el de mayor potencial.
Skaf, que escuchaba atentamente el planteo de los argentinos, retrucó que quizá "la Argentina no tiene escala para que los autopartistas puedan exportar".
Frente a esto, Moreno, rápido de reflejos, lo invitó a la planta de autopartes Taranto para que el empresario viera con sus propios ojos la realidad.
Fuentes brasileñas consultadas por Télam corroboraron la sensación "positiva" que se llevó Skaf de la reunión, y que para muchos resultó una "sorpresa".
El empresario comentó a allegados, no obstante, "que este fue sólo un capítulo muy positivo, de una película más larga".
En la reunión con Skaf los funcionarios argentinos solicitaron "un poco de paciencia" y dejar que avance el nuevo esquema de importaciones.
"Recibimos la afirmación de los funcionarios argentinos de que no habrá perjuicios sino soluciones equilibradas, graduales", dijo a El titular de la FIESP a la prensa apenas concluyó el encuentro.
Skaf dijo que fue una reunión "constructiva, llena de expectativas, positiva, que lleva a la búsqueda de un entendimiento cada vez mayor, en el sentido de no reducir ventas brasileñas a la Argentina, sino de aumentar la agenda de Argentina hacia Brasil".
Precisó que la idea del gobierno argentino en la relación comercial bilateral es "buscar cada vez más caminos de entendimiento en el comercio para que los dos países aumenten el intercambio bilateral, busquen más equilibrio, y sectores que Argentina tiene más posibilidades de venderle a Brasil, como por ejemplo el naval, y que haya una mayor apertura de Brasil, y que ambos países exporten a terceros países".
El aumento del comercio intrarregional es uno de los mandatos que llevaron los presidentes de la Unasur durante el último encuentro de Montevideo, como una medida fundamental para hacer frente a la crisis internacional.
En un comunicado, Giorgi explicó que “ante un escenario de sobreoferta de productos y potencial competencia desleal, las presidentas Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff están exigiendo mayor contenido regional de autopartes y piezas, con más agregación de valor y permitiendo el desarrollo de proveedores nacionales con mayor contenido tecnológico”.