La caída del desempleo en EEUU impulsó las principales bolsas del mundo
Las principales Bolsas del mundo cerraron hoy con subas superiores al 1 por ciento, impulsadas por la baja registrada en Estados Unidos en el nivel de desempleo de enero -de 8,5 al 8,3 por ciento-, lo que da cuenta de una recuperación en la principal economía del mundo.
El número de desempleados en Estados Unidos comenzó a retroceder gradualmente a partir de agosto de 2010 y, y los nuevos números de enero -que dan cuenta de un total de 12,8 millones de desocupados- pasan a ser el porcentaje más bajo de los tres últimos años.
La Bolsa porteña no logró acoplarse a la suba y terminó la jornada con una baja de 0,25 por ciento por una toma de ganancia. En lo que va del corriente año el índice Merval acumula una suba superior al 15 por ciento.
En Nueva York, el Dow Jones avanzó 1,23 por ciento, hasta los 12.862 puntos, con lo que se vuelve a ubicar en números similares a los de 2008.
El Standard & Poor`s, por su parte, sumó 1,46 por ciento y acumuló en la semana una mejora superior al 2 por ciento; mientras que el Nasdaq Composite subió un 1,61 por ciento, hasta los 2.905, 66 puntos, con lo que terminó de acumular la quinta semana consecutiva en alza.
En Europa, Londres subió 1,81 por ciento, París avanzó 1,52 por ciento y Frankfurt, 1,67 por ciento.
Con igual tendencia, Madrid sumó 1,01 por ciento; Milán, 1,01 por ciento: y Zurich, 1,47 por ciento.
En base a los datos difundidos hoy por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, en enero se crearon 243.000 nuevos empleo, sensiblemente por encima de los 135.000 proyectados por los analistas.
De esta forma, en los seis últimos meses en EEUU se generaron casi dos millones de nuevos puestos de trabajo.
A nivel local, la Bolsa porteña sufrió otra suave toma de ganancias al bajar 0,25 por ciento, en otra jornada en que las estrellas indiscutibles del mercado fueron los cupones atados a la evolución de la economía, con un salto del 3,18 por ciento en los títulos emitidos en pesos y de hasta 3,29 en la versión en dólares.
El buen desempeño de este derivado se debe a que la economía argentina cerró el 2011 con una mejora del 9,2 por ciento, lo que dejaría un importante efecto arrastra para el 2012, que en caso de crecer por arriba del 3,26 por ciento -tope a partir del cual estos bonos tributan rendimiento-, habilitaría un pago para el 2013.