Las Madres y grupos religiosos respaldaron al Gobierno en el reclamo por Malvinas

02/02/2012
Nacionales - Malvinas Argentinas
alternative
Bonafini renovó su reclamo para que haya diálogo y paz, y le dijo no a la guerra. La Convención Evangélica Bautista y la Iglesia Metodista rechazaron la creciente militarización de las Islas de parte de Gran Bretaña

La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, aseguró hoy que la agrupación "está con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el proyecto nacional y popular y por sobre todo, con el reclamo por Malvinas".

Bonafini, durante su habitual discurso de los jueves en Plaza de Mayo, indicó que las Madres "estamos haciendo el mismo pedido desde 1982: el diálogo y la paz", al referirse al reclamo del gobierno argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.

"No a la guerra. Los ingleses las necesitan para gastar en armas y para poner esas fábricas en funcionamiento, para justificar lo que hacen. Los pueblos no tenemos que apoyar las guerras sino la paz y el diálogo. No importa cuánto tiempo tardemos",  sostuvo Bonafini.

En ese marco, la referente de Madres convocó a luchar "contra el hambre, la falta de trabajo y por la paz para que a las Malvinas las recuperemos pero como corresponde, como dice nuestra Presidenta, con el diálogo. Y si podemos, que todos los pueblos sepan que necesitamos de su apoyo".

Hebe recordó además que en el año ´82, en pleno conflicto bélico, la Asociación impulsaba la consigna "Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también", la cual "acompaña a las Madres desde entonces, cuando todos estaban abajo de la cama y muchos vivando la guerra".

En la habitual marcha de los jueves, estuvieron acompañando a las Madres integrantes del Centro de Ex Combatientes de La Plata, quienes difundieron una adhesión del CECIM (Centro de Ex Comabatientes de Islas Malvinas), a través de su vicepresidente, Carlos Amato.

En ese sentido, Amato manifestó "todo el afecto por esta ejemplar organización, porque nos sentimos hermanados por nuestro pasado común de ser víctimas de la dictadura genocida, que decidió aquella acción suicida que tanto dolor provocó a toda la nación argentina".

"Desde hace 30 años manifestamos nuestra lucha en la que junto a ustedes logramos recuperar definitivamente la democracia. En este presente continuamos la lucha sin descanso ni renuncia hasta lograr la recuperación de la soberanía integral de nuestro territorio. Volveremos a Malvinas de la mano de América Latina, expresó.

Por otra parte, la Convención Evangélica Bautista Argentina (CEBA) envió una carta al canciller Héctor Timerman por la cual manifiesta apoyo a la posición y los términos en los que el gobierno nacional está llevando adelante el tema Malvinas, por considerar que "ésa es la forma en que Dios actúa".

En el inicio de la nota, firmada por el pastor Carlos Caramutti, representante de los Poderes Públicos de la CEBA se le desea al ministro "que la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia y su compañía e inspiración, sean una constante en todas las áreas de su vida y las de todos los que se han dedicado al ejercicio de este verdadero arte que es la diplomacia".

"La CEBA, como el organismo que nuclea fraternalmente a más de 1.000 congregaciones en todo el país, le comparte que frente a los hechos relacionados con la Soberanía Nacional sobre las Islas Malvinas estamos en Oración Permanente para que nuestros inalienables e irrenunciables derechos, sean aceptados y reconocidos definitivamente por el Reino Unido de Gran Bretaña", agrega el texto.

Según explicaron, llevan adelante esta acción "cumpliendo con las instrucciones que encontramos en la Biblia, la Palabra de Dios" y basada "en el anhelo de lograr soberanía en paz, tal como lo expresamos en el acto público realizado en la Plaza San Martín el domingo 2 de mayo de 1982, en ocasión del conflicto armado".

"Nos congratula decir a nuestro gobierno, que como amantes de la libertad irrestricta y la paz como medio para resolver todos los temas de relación entre personas o países, apoyamos la posición actual y descontamos que así, porque esa es la forma en que Dios actúa, podamos ver llegar, aunque no sea en lo inmediato, a muy feliz término las actuaciones argentinas", concluyeron.

Asimismo, la Iglesia Metodista Argentina rechazó "la creciente militarización de las Islas Malvinas de parte de Gran Bretaña" ante el envío de un "moderno y poderoso" destructor y la presencia del príncipe del Reino Unido, en el Atlántico Sur, y consideró que la cuestión del archipiélago "es sumamente sensible y delicado".

El tema de las Islas Malvinas para el pueblo argentino y para nuestra Iglesia, es sumamente sensible y delicado, dado el reclamo que desde hace muchos años hace nuestro país por la soberanía de las Islas. Hace treinta años significó una aventura bélica que dejó secuelas de muertes y heridas en muchas familias de ambos pueblos y miembros de nuestra iglesia", señaló la Iglesia Metodista a través de un comunicado.

También rechazaron "toda posibilidad de una escalada bélica" y pidieron que la disputa por las islas se resuelvan por "medio del diálogo, tal como reclama insistentemente la Organización de las Naciones Unidas, con respeto y con el mutuo consentimiento de que  cualesquiera sean las decisiones que se tomen se debe preservar la vida y la integridad de las personas".

"Una guerra es siempre un fracaso humano ante el proyecto de Dios de que compartamos su creación y disfrutemos todos de los recursos que Él nos ha legado, añadió.

El mensaje fue enviado a la Conferencia Metodista de Gran Bretaña por el obispo Pastor Frank de Nully Brown, en nombre de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina, "con motivo de las declaraciones realizadas por el primer ministro británico referido a  la soberanía de las Islas Malvinas en relación a la declaración de los países del Mercosur de apoyar los reclamos argentinos".