Grecia anunció la suspensión del pago de jubilaciones irregulares
El gobierno griego anunció hoy que dejó de pagar 63.500 jubilaciones que se abonaban a personas ya fallecidas o inexistentes, lo que le reportará un ahorro de 450 millones de euros anuales en su afán por cumplir las exigencias de la Unión Europea (UE), el FMI y el Banco Central europeo.
Además, el país se prepara para nuevos ajustes y para, en medio de un intenso debate, aceptar un "comisario de austeridad".
Según el Ministerio de Trabajo, a comienzos de año dejaron de pagarse 63.500 jubilaciones que ilegales o de personas que habían sido incorporadas a la seguridad social en base a datos erróneos, informó la agencia de noticias DPA.
En octubre, el director de la aseguradora estatal IKA admitió que en la última década se pagaron 8.000 millones de euros en pensiones de este tipo.
En tanto, la prensa griega informó hoy sobre la posibilidad de la instauración de un "comisario de austeridad" nombrado por la troika (UE, FMI y Banco Central europeo).
En caso de que el país no alcance las metas de ahorro exigidas, el comisario podrá imponer nuevas medidas, como la rebaja de las jubilaciones o el aumento de los aportes de empleados y jubilados a la seguridad social.
Según los medios griegos, el primer ministro, Lucas Papademos, prepara además nuevas medidas de ajuste por un monto de 4.400 millones de euros, a través de recortes en Defensa y en Salud.
Los expertos del FMI, la UE y el Banco Central Europeo presentarán este fin de semana un primer informe sobre la situación económica de Grecia.
Si el país heleno no recibe nuevas ayudas entrará en bancarrota a fines de marzo, cuando tenga que pagar 14.400 millones de euros de intereses por su deuda.
En ese sentido, el ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, enfatizó ayer que "si los fondos de sanidad y las jubilaciones no forman parte del plan de quita de la deuda, el país quedará destruido fiscal y financieramente, será la bancarrota".
Grecia negocia además en estos días, no sin dificultades, con la banca privada sobre una quita parcial a su deuda pública.
El director ejecutivo de Deutsche Bank, Josef Ackermann, aseguró hoy que Atenas y los acreedores privados están cerca de un acuerdo al respecto.
"Las conversaciones continúan. Yo participé intensamente. Creo que ya no estamos muy lejos unos de otros", sostuvo el principal banquero alemán en la asamblea anual de Deutsche Bank en Frankfurt.
El acuerdo podría implicar que las entidades financieras acepten voluntariamente una quita de hasta el 70% en la deuda. "Una quiebra nos costaría aún más", explicó Ackermann, también presidente de la asociación bancaria internacional (IIF).