Tiembla el Coliseo
La legisladora del bloque de Unión por Córdoba, María Amelia Chiofalo, indicó que “ha sido una iniciativa del gobierno municipal de la ciudad de Río Cuarto y lo hemos trabajado en conjunto con todos los legisladores de la zona”, al tiempo que agradeció a la Secretaría de Cultura de la provincia “que desde un primer momento apoyó esta iniciativa y puso a disposición todos los recursos para poder concretar este proyecto de ley”.
Por su parte, el legislador del bloque del Frente Cívico, Roberto Birri, expresó que “este teatro nació con una buena estrella, y esta buena estrella lo ha guiado para que a pesar de la explosión del boom inmobiliario, la municipalidad pueda expropiar el terreno”.
Finalmente citó una frase del filósofo Ortega y Gasset: “la vida es primeramente un conjunto de problemas esenciales a los que el hombre responde con un conjunto de soluciones: la cultura”.
La primera piedra fundamental del máximo coliseo de la ciudad cordobesa se colocó hace 102 años. Fue inaugurado el 9 de septiembre de 1909 durante la intendencia de Rubén Agüero.
Cuatro años antes, el 16 de abril de 1905, el flamante intendente Carlos J. Rodríguez colocó la piedra fundamental de la Sala Mayor de la ciudad, dándole forma a las gestiones ya iniciadas en 1904.
La idea de construir un teatro fue favorecida por la intervención de dos filántropos riocuartenses, quienes hicieron sus donaciones con tal propósito. Elías Moyano cedió el terreno y Mariano Nicomendes Argüello otorgó al municipio un préstamo de 50 mil pesos para la edificación.
En 1905, Mariano N. Argüello decidió convertir el préstamo en donación y tres años más tarde falleció, a doce meses de la inauguración del Teatro que ayudó a construir.
El arquitecto genovés Juan Bautista Arnaldi fue el proyectista encargado de diseñar la primera sala de teatro de la ciudad, y fue construido por la Empresa de José y Guillermo Partelli y Juan Marchesi.
El diseño original del Teatro presentaba, tanto en fachada como en los interiores, las características típicas del teatro clásico a la italiana. La sala comprendía tres niveles, la platea con 254 butacas y nueve palcos bajos por lado. La tertulia con gradas y siete palcos altos por margen, más el paraíso.
Por su parte, la platea quedaba convertida en una gran sala de bailes, mediante la acción de un sistema mecánico que anulaba la típica inclinación del piso. Tanto el telón de boca original, como la araña central de la sala fueron traídos especialmente desde Milán.
Presenciaron la declaración de patrimonio histórico provincial del teatro riocuartense el secretario de Cultura de Río Cuarto, Juan Pablo Casari, y el secretario de Desarrollo Humano, Jorge Montón.