Llegará la Paz?
La audiencia en el Tribunal Oral Federal 1, ubicado en Balbín 1753, de ese partido, comenzará a las 9.30 con el veredicto de su presidenta Lucila Larrandart, y los jueces Marta Milloc y Héctor Sagretti.
Los acusados son el entonces comandante de Institutos Militares, general Santiago Omar Riveros; su jefe de inteligencia, general Fernando Verplaetsen, y el entonces jefe de la Escuela de Infantería, general Osvaldo García.
También están acusados dos oficiales que revistaban en el centro de detención ilegal "El Campito", los capitanes César Fragni y Raúl Harsich, así como Alberto Aneto, el principal de la comisaría de Villa Martelli reconocido en rueda de presos como jefe del operativo de secuestro y luego en las sesiones de tortura en Campo de Mayo.
A los militares se les imputa responsabilidad mediata en el asesinato y en la privación ilegal de liberad de la madre, ahora querellante, mientras que al policía Aneto y a los dos oficiales de la Escuela de Infantería, la autoría directa de los delitos.
Las cuatro querellas y la fiscalía pidieron perpetua para los seis imputados, aunque la fiscalía pidió al mismo tiempo una pena alternativa de 25 años de prisión para Riveros y Verplatsen, 18 para García, 17 para Aneto y 15 para Harsich y Fragni.
La diferenciación fue solicitada luego de puntualizar que como durante la etapa de instrucción se había considerado que la muerte de Floreal Avellaneda no había sido un homicidio autónomo, sino que se trataba de una consecuencia de los tormentos, este delito tenía al momento de ser cometido las respectivas penas solicitadas.
En tanto, la defensa de Aneto solicitó su absolución mientras los defensores de los represores pidieron la anulación del juicio "por cuestiones procesales" y también pidieron la absolución.
Floreal Avellaneda, de 15 años, y su madre Iris Pereyra, que sobrevivió, fueron secuestrado en la casa familiar veinte días después del golpe de marzo del 76 por un grupo de tareas del ejército que buscaba a su padre, un delegado sindical de zona norte.
Ambos fueron llevados y torturados primero en la comisaría y luego en la guarnición, según testigos que declararon el mes y medio de juicio, pero el cuerpo del chico apareció dos meses después en la costa uruguaya con signos de torturas y evidencias de haber sufrido empalamiento.