Cristina agradeció el apoyo y bromeó con las “mentiras” de Clarín

25/01/2012
Nacionales - Poder Ejecutivo
alternative
La presidenta manifestó su alegría por el éxito de la operación y de los resultados de la biopsia, y contó que no uso un pañuelo para cubrir la cicatriz porque "si me lo ponía, Clarín mañana decía ´ésta no se operó"

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró hoy que "la fuerza de la gente y del amor pudieron más que las mentiras" y la ayudaron a restablecer su salud, y agradeció "a todos los que se alegraron por el éxito de mi operación, que por suerte son los más". 

La presidenta lo expresó esta tarde, en el tramo final del discurso pronunciado en Casa de Gobierno en su regreso a la actividad pública tras la intervención quirúrgica que se le práctico el 4 de enero pasado, en la que se le extrajo la glándula tiroides. 

En ese marco, lamentó la opinión de algunos dirigentes políticos "que quedaron muy expuestos y desnudos con sus opiniones en una cuestión como la salud en la que se va la vida, a diferencia de los temas políticos donde todo es opinable", cuestionando las distintas versiones acerca de su estado de salud, aunque celebró que "la verdad tarda en llegar pero siempre lo hace". 

Cristina, además, recordó que decidió comunicar que iba a ser operada "cuando tuviéramos la certeza de cuál era el cuadro", pero "parece que tampoco está bien porque cuando me dieron el resultado, afortunadamente para mí y para muchos, hubo alguno que se desilusionó". 

Igualmente, la Jefa de Estado dijo que "no hay que enojarse" por esas actitudes porque "todo lo malo vuelve", y recordó que al conocerse que no padecía cáncer y advertir "el batifondo que se armó, faltó que opinara la Organización Mundial de la Salud". 

"Opinaron todos y ahí quedaron algunos muy desnudados, porque cuando se tienen diferencias políticas, todo siempre es opinable. pero en esas cosas, en las que va la vida, qué persona no ha sido afectada por esas enfermedades tan crueles", indicó. 

En el discurso pronunciado en el Salón de las Mujeres Latinoamericanos, Cristina también lanzó una ironía al explicar que "pensé venir con un pañuelo porque vieron que no está muy estético. Pero si me pongo un pañuelo, mañana Clarín dice: `Esta no se operó`". 

Con un suave cabeceo, el helicóptero presidencial aterrizó hoy, a las 18.40, en el estacionamiento de Casa de Gobierno para dejar atrás los veinte días de licencia que tomó la presidenta tras operarse la glándula tiroides. 

De negro estricto en su vestimenta, con una chalina que combinaba grises sobre sus hombros, sonriente y saludando a los pocos que se animaron al primer contacto, Cristina Fernández de Kirchner subió sin demora al auto principal de su custodia, junto con su secretario privado, para trasladarse a la Casa Rosada. 

En la explanada la Presidenta se demoró algunos minutos para saludar a los militantes de las agrupaciones Kolina, Los Kumpas, La Cámpora y JP Evita, entre otras, que se llegaron hasta la Plaza de Mayo para recibirla. 

También Los Descamisados, la Agrupación Los Pibes y la Agrupación Pueblo Peronista, entre otras, se reunieron frente a la Casa Rosada con grandes banderas y bombos. 

No faltaron los turistas extranjeros como Bruno, de Sao Paulo, quien visita Buenos Aires por tercera vez y se mostró muy interesado en saber si la Presidenta argentina saldría al balcón, porque -aseguró- "estuve siguiendo por la televisión brasileña lo relativo a su salud". 

María Rosa García, llegada de San Pedro, Jujuy, se manifestó "Cristinista de la primera hora" y comentó que tenía 14 hijos por lo que tramitaba una pensión, mientras Ramona Menés, de San Miguel, dijo que pertenecía al Frente Transversal que encabeza Edgardo Depetri, donde consiguió formarse como promotora de salud.  

En tanto, desde el Salón de los Patriotas de la planta baja, los militantes de las agrupaciones y movimientos kirchneristas seguían el acto con banderas y tras haber animado la "previa" del acto cantando la marcha peronista y la mayoría de las canciones que se escuchan en los actos en los cuales participa Cristina. 

Como cierre de su primer día de actividad, Cristina se asomó la balcón interno que comunica el primer piso con la planta baja y la recibió la ovación de los cientos de militantes de agrupaciones de base kirchneristas que siguieron el acto oficial por pantallas. 

"¡Somos de la gloriosa Juventud Peronista, somos los herederos de Perón y de Evita, a pesar de las bombas, de los fusilamientos, los compañeros muertos, los desaparecidos: no nos han vencido!, cantó la militancia y la presidenta agitó su puño con energía, saludó con los dedos en V y se golpeó el corazón.