La Unión Europea concretó el anunciado embargo petrolero contra Irán

23/01/2012
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Se trata de un punto clave en el más severo paquete de sanciones en respuesta a su programa nuclear, una medida que fue rechazada inmediatamente por Teherán

La Unión Europea (UE) prohibió hoy la firma de nuevos contratos de petróleo con Irán, un virtual embargo de su principal exportación y punto clave en el más severo paquete de sanciones en respuesta a su programa nuclear, una medida que fue rechazada inmediatamente por Teherán.

El bloque de los Veintisiete acordó además un congelamiento de activos del Banco Central de Irán, sumándose a Estados Unidos en una nueva ronda de medidas destinadas a detener el desarrollo de su programa nuclear iraní, que considera con fines bélicos, mientras Teherán asegura que es para uso civil.

"Las sanciones de la Unión Europea contra el petróleo iraní son una guerra psicológica (...) Imponer sanciones económicas es ilógico e injusto pero no impedirá que nuestra nación obtenga sus derechos", dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ramin Mehmanparast, según la televisión estatal.

Con esta decisión, los países de la UE se comprometen además a no adquirir o transportar crudo o productos petroleros iraníes, ni financiar o dar seguros al sector.

"La prohibición afecta a la importación, la adquisición y transporte de tales productos, así como las financiaciones relacionadas y los seguros", señalan las conclusiones del también conocido como grupo de los 27, informó Europa Press.

La decisión de los ministros de Relaciones Exteriores de la UE adoptada hoy en Bruselas puso en práctica, además, un acuerdo previo que determina como tope el 1 de julio para el vencimiento de los contratos actualmente en vigencia.

En particular, se trata de una concesión a gobiernos como el de Grecia, que depende del crudo que le compra a Irán, según fuentes diplomáticas mencionadas por la agencia alemana DPA.

Dentro del duro paquete de medidas de la UE contra Irán, se incluyó también la congelación de las cuentas del banco central iraní en entidades bancarias de los países europeos.

También se prohíbe con este acuerdo el comercio de productos petroquímicos, oro, metales preciosos, diamantes, billetes y monedas, aunque se permite el "comercio legítimo" con Irán bajo "condiciones estrictas".

Las sanciones contra el Banco Central iraní, alcanzan también a ocho entidades adicionales y a tres dirigentes vinculados al programa nuclear, y entrarán en vigor mañana, una vez que se publiquen en el Diario Oficial de la UE.

En cambio, el embargo al crudo iraní entrará en vigor lo antes posible después de que los 27 adopten el texto legal pertinente, que aún no ha sido presentado por la Comisión Europea, según explicaron las fuentes.

Las nuevas medidas contra Irán forman parte de una serie de sanciones con las cuales los países occidentales esperan paralizar la vital industria petrolera de Irán y obligarlo a limitar su actividad nuclear.

Estados Unidos, que lidera los esfuerzos diplomáticos por endurecer las sanciones a Irán y cuyo presidente Barack Obama anunció sanciones contra Teherán el 31 de diciembre pasado, no descarta, junto a Israel, lanzar ataques militares contra sitios nucleares iraníes si la diplomacia fracasa.

"Los países europeos y aquellos que están bajo presión deberían pensar en sus propios intereses. Cualquier país que se prive del mercado de energía de Irán pronto verá que ha sido reemplazado por otros", agregó Mehmanparast.

Sin embargo, la decisión de la UE fue saludada de inmediato por Estados Unidos en un comunicado conjunto de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y su par del Tesoro, Timothy Geithner, quienes aseguraron que la misma hará que Teherán "pague un precio alto por desafiar sus obligaciones internacionales".

En línea similar, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, celebró las sanciones aprobadas por la UE y consideró que van "en la dirección correcta" aunque advirtió que todavía es "imposible" saber si las mismas medidas servirán para detener el programa nuclear de Teherán.

Paralelamente, el primer ministro británico, David Cameron, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, instaron hoy a Irán a poner fin "inmediato" a su programa nuclear y aseguraron que no aceptarán que el país persa adquiera armas nucleares.

Rusia, en cambio, criticó la nueva batería de medidas contra Teherán a través del ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, quien aseguró que sólo servirán para alejar al país de la mesa de negociaciones y que no harán mucho para incrementar la seguridad regional.

Moscú apoya que se retome el llamado diálogo a seis bandas entre Irán y los países con derecho a veto del Consejo de Seguridad de la ONU (Rusia, China, Francia, Reino Unido y Estados Unidos) más Alemania.

Europa compró durante 2011 un total de 600 mil barriles diarios de petróleo a Teherán, lo que supone el 25% de las exportaciones de crudo de la República Islámica.

El objetivo del acuerdo, expresamente manifestado desde hace semanas, es presionar a Irán para que negocie con la comunidad internacional su programa nuclear, que Occidente sospecha tiene fines militares, pese a que Irán insiste en que son meramente pacíficos.

De todas maneras, la concreción de este acuerdo, cuya viga maestra es la implementación del embargo petrolero, no deja de presentar algunos aspectos problemáticos, ya que los estados más dependientes del crudo iraní intentan limitar el daño a sus economías.

Grecia es el caso más claro, y su gobierno busca el auxilio de otros países para que le suministren petróleo en condiciones ventajosas en lugar del preciado petróleo de Irán.

Italia por su parte insistió, antes y después de la reunión de hoy en Bruselas, en continuar importando crudo iraní destinado a pagar una deuda que Irán tiene con la compañía italiana de gas ENI, medida a la que los diplomáticos accedieron.

El canciller británico, William Hague, por su parte destacó que "Irán continúa desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y enriquece uranio al 20%, algo para lo que no es posible una explicación civil", puntualizó.

El canciller alemán, Guido Westerwelle, subrayó que "se trata de que no podemos aceptar que Irán acceda a la bomba atómica", apuntó. "La opción de un Irán armado nuclearmente" no puede ser aceptada, agregó.