Vacío
Las consecuencias de la pérdida de días de clase por la gripe que nos acosa este invierno ya se sienten en la escuela. Mientras el Gobierno insiste en no extender el ciclo lectivo ni recuperar el tiempo que la pandemia quitó, los docentes creen que no llegarán a brindarles a sus alumnos los contenidos completos a fin de año.
Del programa oficial se están recortando o "seleccionando" temas. Las cosas "superfluas" no se enseñarán. Un ejemplo: el ciclo del agua podrá evitarse esta vez en quinto grado, después de haberlo aprendido y reiterado cada año desde el primero.
Los números decimales también deberán esperar: quedaron a la cola de las fracciones o de la resolución de problemas.
La opinión de docentes y directivos de colegios públicos y privados de la ciudad de Córdoba es unánime: el tiempo no alcanza.
La readecuación de la currícula es una respuesta a las pocas horas en el aula. De manera oficial se han perdido siete días hábiles por la extensión de las vacaciones de julio y uno por el paro docente del primer día de clase (así se cumplirían 175 días). Pero a esto habrá que sumarle las huelgas docentes ya anunciadas.
El número se multiplica si se considera que el ausentismo de alumnos y docentes –algunos por la gripe –superaba el 50 por ciento las dos semanas previas al receso de julio. En ese tiempo, las escuelas no avanzaron.
El problema no son los días menos de clases sino el contenido que año tras año, hace décadas viene siendo cada vez más reducido e incompleto, completando –intencionalmente- el vaciamiento de las mentes de las próximas generaciones.