La Torre
La Cámara Federal porteña confirmó al juez federal Sergio Torres al frente de la megacausa ESMA al rechazar un planteo para separarlo del caso por parte de los detenidos por delitos de lesa humanidad Jorge "Tigre" Acosta, Jorge Radice y Eduardo Massera.
Por otra parte, resolvió que la Cámara de Casación –máximo tribunal penal del país- decida hasta dónde debe investigarse en la megacausa antes de enviar a los procesados a juicio oral, según las resoluciones a las que ayer accedió Télam.
Esto se decidió porque el Tribunal Oral Federal 5, a cargo del debate, declaró nulas las decisiones de Torres que habían sido confirmadas por la Cámara Federal, referidas a procesamientos y cargos contra los detenidos.
Los tres ex marinos con prisión preventiva recusaron a Torres argumentando que perdió "la imparcialidad" al recurrir a la Cámara Federal para que dirima la cuestión. Pero el argumento fue descartado por la sala II del tribunal de apelaciones que lo confirmó al frente de la megacausa.
"No se advierte que se encuentren afectados" principios como la imparcialidad "con la actuación desarrollada por Torres", consideraron los camaristas Eduardo Farah y Martín Irurzun.
El planteo de recusación se presentó cuando Torres envió a la Cámara Federal un escrito para que resuelva sobre nulidades de procesamientos y otros actos decretadas en la causa por el Tribunal Oral Federal 5, a cargo de los juicios orales por ESMA.
Este tribunal anuló algunos procesamientos y consideró que debía profundizarse la investigación. Esas decisiones de Torres en la causa habían sido avaladas antes por la Cámara Federal, similar jerárquico del Tribunal Oral.
Por ello, el tribunal de apelaciones resolvió en forma paralela a la confirmación de Torres en la megacausa que sea Casación la que resuelva "la discusión de fondo" por las nulidades dictadas en la instancia oral.
El objetivo es "zanjar definitivamente la discusión y evitar que continúen tramitando múltiples incidencias que atentan contra la celeridad" de la realización de los juicios orales, consignaron los camaristas.
"Probando un modus operando criminal a través de un conjunto -por cierto numeroso- de hechos paradigmáticos, debe procurarse encaminar la elevación de las actuaciones al Tribunal de juicio para su adecuada valoración, antes de proseguir un prolongado intento tendiente a aclarar la totalidad del conflicto", concluyó la Cámara.