Ruth Porta: “A Evita la conocí muertaâ€
Para bien y para mal, siempre han existido vínculos entre España y Argentina y de los más diversos. Una de estas ligaduras las protagonizaron Eva Duarte y Juan Domingo Perón en Argentina y Francisco Franco en España.
El 17 y 18 de julio de 1936 se produce en España una sublevación militar dirigida contra el gobierno de la Segunda República Española. Su fracaso general condujo a la Guerra Civil Española y, derrotada la República, al establecimiento del régimen franquista que se mantuvo en el poder hasta 1975.
En tanto, durante varias décadas de la dictadura franquista, Perón fue amparo certificado para aquel país que sufría aislamiento internacional, entre otras cosas, por defender a las Potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón) durante la Segunda Guerra Mundial, que le valieron la calificación de “por-nazista” y un consecuente boicot diplomático a cargo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La ayuda que le brindó Perón y Argentina a Francisco Franco y España fue diplomática, política y económica. Consistía en la defensa de los intereses españoles en la ONU y otras organizaciones internacionales, haciendo hincapié en el principio de no intervenir. Además, el presidente argentino se valía de todas sus estrategias para adquirir activamente apoyo para España en América Latina. Por su puesto que había visitas de un lado a otro de representantes argentinos y españoles importantes, culminando en el viaje de Eva Duarte de Perón en 1947.
En el plano económico, Argentina acudía en ayuda de España mediante la distribución de grandes cantidades de trigo para la población hambrienta y de crédito para ello. Sin embargo, no todo fue sin recibir nada a cambio ya que en retribución, Argentina deseaba obtener acero español y otros productos esenciales para el desarrollo de su industria. Para sellar este intercambio beneficioso para ambas partes, se firmaron varios tratados como el Tratado Comercial y de Pagos de 1946 y el Protocolo Franco-Perón de 1948.
En agradecimiento al auxilio brindado por Argentina, España cuenta con varias calles, avenidas y parques así como estatuas y bustos que llevan el nombre de Perón y de Evita, a modo de reconocimiento eterno por el gesto del ex presidente argentino y su esposa.
Una de las tantas aristas de la relación Eva, Perón – España es la que los vincula con la senadora y Portavoz Adjunta del Partido Socialista Español (PSOE) Ruth Porta Cantoni, que fue entrevistada en España por Cónclave Político en enero de 2010.
De madre argentina peronista y padre mallorquí socialista y antifranquista, Porta habló del fuerte vínculo de su familia con Perón, al punto que el general fue el padrino de uno de sus hermanos; de Eva, de sus padres y, por su puesto, de política, en una entrevista exclusiva a Cónclave Político desarrollada en su despacho en el Senado español.
¿Conoció a Eva Duarte de Perón?
Fui una de las primeras personas en ver el cadáver de Evita, porque cuando la trasladaron a Madrid, mi madre lo tuvo en su casa, aquí en Puerta de Hierro, y fuimos mi madre y yo. Fue tremendamente emocionante, la verdad.
Eva Duarte falleció de un cáncer uterino el 26 de julio de 1952, a los 33 años. Su cuerpo fue embalsamado y mantenido en exposición en la Confederación General del Trabajo (CGT). Durante la dictadura militar del ’55, llamada Revolución Libertadora que derrocó al gobierno de Perón, el cuerpo de Evita fue desplazado por distintos lugares de la ciudad de Buenos Aires.
En 1957, en un operativo secreto, se ordenó su traslado a Italia bajo el falso nombre de María Maggi de Magistris, y fue enterrado en la tumba 41 del campo 86 del Cementerio Mayor de Milán hasta 1971.
A partir de entonces, fue incesante el pedido de restitución del cuerpo por parte de la Familia Duarte y de diversos sectores del pueblo argentino. El 1 de septiembre de 1971 el cadáver de Evita fue llevado por un grupo militar desde el Cementerio Maggiore de Milán hasta Madrid, España donde estaba exiliado Perón. Se dispuso entonces que el cuerpo permaneciera en Puerta de Hierro para luego ser trasladado a Argentina.
Tras el fin de la proscripción del peronismo y el retorno de Perón a la presidencia en 1973 comenzaron los intentos de traslado a Argentina del cuerpo de Evita pero la situación de convulsión interna, unida al deterioro de la salud y posterior muerte del presidente, imposibilitaron que esto se llevara a cabo.
En 1974, ya muerto Perón, su tercera esposa María Estela Martínez de Perón, decidió traer el cuerpo de Eva al país en un operativo llevado a cabo por el Ministro de Bienestar Social, José López Rega y miembros del grupo A.A.A (Triple A), quienes ubicaron los cadáveres de Evita junto con el de Perón en una capilla en la quinta presidencial de Olivos, sin que la familia Duarte tuviera acceso.
Finalmente, el 22 de octubre de 1976 la dictadura militar que tomó el poder el 24 de marzo de ese año, dispuso la restitución del cuerpo de Eva a sus familiares, quienes decidieron llevarlo a la bóveda que poseen en el Cementerio de Recoleta en Buenos Aires, donde se encuentra desde entonces.
¿Conoció a Juan Domingo Perón?
Sí claro, mucho. Bueno yo le conocí y era joven, una jovencita, lo conocí un poco de visita, no fue una relación íntima. A mí me impresionaba, era un señor con tremendos atractivos intelectuales y políticos, otra cosa es que yo no coincidiera totalmente en nada. Y le conocí con Isabelita entonces, con López Rega que me daba un poco de miedo, a mi me daba miedo ese señor. Mi madre le adoraba sumidamente. Ella era como su jefe de gabinete o algo así.
Dado que su padre era antifranquista y Perón mantuvo lazos fuertes con el dictador Franco, ¿cómo era la relación con el ex presidente argentino?
Mi padre se llevaba bien con Perón, pero él pasaba. Mi padre era un hombre que no tenía mucho interés porque mi padre era cirujano, estaba todo el día trabajando. Era un hombre tremendamente inteligente y muy vocacional, entonces él estaba metido allí en su Mallorca, viajaba una vez al año, cuando podía quince días. Estaba muy volcado en su vida profesional, entonces no se metía. A mi madre le gustaba, entonces a él le gustaba.
El vínculo entre la familia Porta Cantoni con Perón fue tan fuerte que uno de los hermanos de Ruth es ahijado del General, pese a que en la Iglesia española elegida para consumar el acto no aceptaron al padrino debido a la proscripción del peronismo, cuestión que derivó en una carta al Vaticano y la consecuente resolución del conflicto.
¿Por qué lo eligieron a Perón para que fuera el padrino de su hermano y cómo fue esa situación, debido a que el peronismo estaba proscripto?
Mi madre se empeñó, tampoco mi padre era muy religioso; es más, le sirvió de enfrentamiento con la iglesia y el franquismo porque en la iglesia donde iban a bautizar a mi hermano, es una iglesia curiosa porque depende directamente de Roma no del obispado de Mallorca, y entonces pues, se habían comunicado, Perón no vino, lo hizo por poderes y nos dijeron que no podían, ya con el niño en la iglesia, y le dijeron que no, que estaba excomulgado Perón y que no podía ser el padrino, que eligiera otro padrino. Y mi padre dijo que ni hablar, que a él no le imponían, que es una locura, total que se fue de la iglesia sin bautizar al niño. Mandó una carta al Vaticano, luego pasaron los años y mi hermano estuvo sin bautizar. De repente un día le llamaron del Arzobispado diciéndole que tenían una notificación de Roma, fueron para allá y le dijeron que sí, que podía ser Perón el padrino y le ofrecieron bautizarlo en la Catedral, y mi padre dijo que no, en la misma iglesia, con el mismo cura y claro el niño con tres años, pues ya te imaginas.
Elena Marta Curone que, entre otras cosas, se desempeñó como secretaria de Prensa y Propaganda de la Juventud Peronista, fue muy amiga de Ruth Cantoni. En diálogo con Cónclave Político, contó que “en los últimos años ella iba a visitar a Perón y hablaban de política. Ella siempre colaboraba con Perón, porque a pesar de muchas cosas que se dicen Perón pasó muchos años sin dinero, entonces ella fue una de las que aportó a Perón, por eso tenían una relación muy fluida”.
Sus progenitores tenían ideologías diferentes, ¿cómo se vivía esto en la cotidianeidad del hogar?
Teníamos muchos debates. El peronismo tiene una concepción social, una parte social. Yo creo, además, que el peronismo recoge gente de un amplísimo espectro ideológico, entendido en términos europeos. Teníamos muchas discusiones, pero mi madre, en ese sentido, tampoco era pro franquista, para nada, porque ella era demócrata y eso ayudaba mucho, ella creía en la democracia, entonces ese aspecto no era un aspecto de debate. Tal vez el debate surgió más después, cuando llegó la democracia y en la democracia sí, las formas de entender lo que se debía hacer, los proyectos políticos, pues ahí el debate fue más hondo, sobre todo conmigo.
¿Cómo surgió su militancia en el Partido Socialista?
Yo soy mallorquí, yo vine a estudiar a Madrid. La verdad es que mi padre era muy antifranquista, entonces en casa siempre teníamos debates muy políticos. Mi madre también era muy política, con lo cual desde niña estaba muy acostumbrada a la política. Siempre busqué directamente al Partido Socialista. Como estábamos en la dictadura era complicado, pero mis ideas políticas estaban claras. Luego en el ’75 murió Franco, empezaban ya a dirgir los partidos políticos y en cuanto pude empecé a militar en el PSOE, en diciembre del ’76 empecé a militar, llevo muchos años de militancia.
¿Cuáles eran sus objetivos en ese entonces?
Siempre he considerado que los partidos políticos son un instrumento para cambiar las cosas y yo quería colaborar. He estado lo máximo integrada en todo el proceso de democratización del país que fue tremendamente apasionante, fueron unos años muy interesantes, entonces yo tenía claro que mi partido era el Partido Socialista, con lo cual no dude en ningún momento e inmediatamente milité. El cargo público viene muchos años después, porque siempre he tenido claro que primero tienes que tener resuelta tu vida profesional y luego ya los cargos públicos tienen que ser una cosa posterior, la vida profesional tiene que estar independizada. Bueno, me puse a trabajar, acabé mi carrera de derecho, luego saqué unas suposiciones de interventora de la Administración local, me casé, tuve a mi niña y luego que tuve todo más o menos estable fue cuando empecé a tener cargo público.
¿Cuáles son sus objetivos actuales?
Bueno, este país ha cambiado muchísimo. En este país se ha dado un vuelco en 30 años. Yo creo que fue debido a que hubo dos momentos, luego la transición política, que lo que hizo la transición en el fondo fue desmontar la estructura del franquismo y tuvo una ventaja que es que lo desmontaron aquellos mismos que lo habían vivido. Pero lo montaron y desmontaron bien porque sabían exactamente donde estaban las claves. Luego tuvimos la etapa que hasta tuvimos un intento de golpe de estado, lo cual ha demostrado lo endeble de la situación en esos momentos, pero que España inicia una nueva etapa con el triunfo de Felipe González, sin duda que desde luego tenía un proyecto de país y no sin costes porque fue tremendo, se tuvo que hacer una reconversión industrial, se magnificaron sustancialmente los sistemas económicos del país, se profundizó enormemente la democracia, se asentó en el Estado de Bienestar, se reconoció la universalización de la sanidad, de la educación, de las pensiones y de repente pues este país entró en el número de los países occidentales con todo tipo de garantías y derechos. Ha sido una gran etapa que ahora requiere de otra, no ya por como íbamos nosotros, sino porque ha venido la crisis financiera internacional que ha tumbado muchos de los pilares en los que estaba sostenido el modelo económico mundial que cada día es más global y que en España ha tenido, además, un problema adicional que es que una parte importante de nuestro crecimiento estaba sustentado en la edificación y en la construcción. Todos veníamos diciendo desde hace mucho tiempo, nosotros en todos los programas electorales, de hecho hemos trabajado en ese sentido, que iba a explotar en algún momento porque eran unas sinergias especulativas insostenibles y ahora, pues, hemos entrado en un nuevo proyecto de modelo económico social sostenible que pretende sentar las bases de nuestro progreso en otros ámbitos como la innovación, la tecnología. Tenemos que ir por ese camino, no cabe otra, y más en las sociedades occidentales, tenemos que mejorar la productividad, la competitividad, pero tenemos que hacerlo atendiendo al medio ambiente, atendiendo a los derechos de las personas, no cabe otra.
¿Cuál es el papel de España para América Latina?
Yo creo que es fundamental. Evidentemente se necesitan las dos partes: que América Latina quiera y que España esté dispuesta en la vocación clara de mantener unas relaciones privilegiadas con Iberoamérica que es evidente por parte de España y además es histórica. Esto sí que no se ha modificado, gobernase quien gobernase, incluso en la dictadura. Está claro que el gobierno de Zapatero es un gobierno que siempre se ha distinguido por la cooperación internacional, es decir, es casi un principio de funcionamiento del gobierno y en este momento yo creo que hay unas magníficas relaciones en generalk. Además es un momento tremendamente interesante de América Latina.