Alemania, España y Francia cuestionaron la decisión de S&P de bajar la clasificación de varios países
El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, cuestionó hoy la rebaja generalizada de la calificación de solvencia para países de la eurozona, efectuada el último viernes por la agencia de rating Standard & Poor´s.
"Standard & Poor`s quizás no valoró lo suficiente lo que han llevado adelante en materia de medidas de reducción de déficit todos los países de Europa en dificultades", dijo en relación con la menor calificación de riesgo de nueve de los 17 miembros de la zona euro, incluidas Francia y Austria, que perdieron la nota máxima.
"No creo que S&P haya comprendido lo que ya hemos encaminado en Europa", agregó el ministro germano en declaraciones a la radioemisora pública Deutschlandfunk, y que reprodujo la agencia DPA.
Schäuble insinuó que estas decisiones también tienen que ver "con una alta dosis de publicidad" y protagonismo por parte de las agencias.
"A veces tengo la sospecha de que las agencias de calificaciones, que compiten unas con otras, naturalmente luchan por atraer la atención pública", sostuvo.
El político germano abogó por acotar la influencia de las agencias. "En los organismos de supervisión de los bancos y aseguradoras, debemos analizar cómo restringir el papel de las agencias a lo que son en realidad", afirmó.
"También en Europa estamos trabajando en reglas para establecer criterios de transparencia, y asegurar que las agencias de rating no tengan intereses económicos propios", indicó.
Por último, informó que la Comisión Europea ha formulado propuestas que están siendo debatidas intensamente. "Tenemos que actuar con urgencia", aseveró.
Asimismo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, defendieron una política económica “independiente” de lo que digan las agencias de calificación de riesgo, después de la bajada masiva de rating realizada el viernes a varios países europeos.
“No son las agencias de calificación de riesgo las que tienen que definir las políticas económicas de los países”, aseguró el mandatario galo en conferencia de prensa junto a Rajoy en Madrid el Palacio de La Moncloa, sede del Ejecutivo español.
“No nos volvamos locos, no nos enfademos porque una agencia haya hecho un comentario u otro”, remarcó el presidente galo tres días después de que la calificadora Standard & Poor`s (S&P) quitara su triple “A” a Francia y rebajara la calificación de la deuda de otros ocho países europeos, entre ellos España.
La agencia Moody`s dijo hoy que hasta el final del trimestre no anunciará sus conclusiones sobre la calificación de Francia, que mantiene la nota máxima, aunque advierte de los riesgos debido a la crisis de deuda y las perspectivas de estancamiento de la zona euro.
Zarkozy, quien en su visita a España recibió la máxima condecoración que otorga la corona española, el Toisón de Oro, por su colaboración en la lucha contra ETA, pidió calma y analizar con “sangre fría” los movimientos de las calificadoras porque “no ha cambiado nada”.
“Hay que tener en cuenta la economía real. Debemos reducir el déficit, el gasto, y mejorar la competitividad para encontrar el camino del crecimiento, ese es el problema del conjunto de la zona euro”, insistió el presidente francés, quien busca su reelección en los comicios generales de abril en Francia.
En la misma línea, Rajoy dijo que está “atento a lo que está sucediendo” pero expresó su desagrado con la decisión de S&P de rebajar la calificación de España y otros países.
“No nos gustó la decisión” de S&P, dijo Rajoy en su primera conferencia de prensa desde que asumió la presidencia del gobierno español, el pasado 20 de diciembre.
No obstante, Rajoy subrayó que “lo más decisivo es que Europa actúe con rapidez y realismo y que cada uno marque también su propio camino".
"Mi gobierno ha marcado el camino reduciendo el déficit y planteando reformas del mercado laboral, financiero y de la administración pública", agregó.
En ese sentido, Rajoy justificó la polémica suba de impuestos incluida en el plan de ajuste aprobado recientemente por su gobierno y reconoció que no esa decisión no le gustó ni a sus votantes.
“Estoy convencido de que no les ha gustado; y tienen razón. Es una decisión que a mí me costó tomar porque creo que el dinero está mejor en manos de los contribuyentes. (...) Pero es una decisión, junto con otras, va a permitir que España aumente el crecimiento económico", dijo.
A pesar que Rajoy destacó que “ya hemos subido suficientemente los impuestos y que la medida –incremento del IRPF (equivalente a ganancias) estará en vigor durante sólo dos años, dejó abierta la puerta a nuevas subidas impositivas porque “en la vida nada es para siempre”.
"Si los países de la UE cumplimos con nuestro deber y el consejo Europeo hace las cosas con rapidez, realismo y sentido común, esta crisis la vamos a superar en no mucho tiempo", completó el mandatario español.
Por otra parte, Rajoy se sumó a Italia y sostuvo que España apoya la introducción de una tasa sobre las transacciones financieras como promueve Francia, y que, en su opinión, no hay diferencias con lo que plantea la canciller alemana, Ángela Merkel.
“Todos queremos que se discuta, que se acuerde, que se haga”, sostuvo, al tiempo que criticó los problemas que tiene la UE a la hora de tomar decisiones.
“Muchas veces se tarda mucho en decidir y en que entren en vigor las medidas”, indicó.
Además, el presidente del gobierno español, que con la visita de Sarkozy inauguró su agenda internacional, recibió el apoyo de Francia para que España siga contando con un miembro en el Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), cuando el español José Manuel González Páramo cese en su cargo.
Rajoy tiene previsto viajar a Berlín el 26 de enero para reunirse con Merkel antes de la cumbre europea del 30, cuando los líderes europeos pretenden ultimar el tratado intergubernamental que endurecerá la disciplina fiscal de la zona euro y medidas para impulsar la creación de empleo.