Chávez esperará las primarias de la oposición para comenzar su campaña
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció hoy que esperará a que la oposición elija el mes próximo en comicios primarios a su candidato para comenzar luego una “precampaña” con vista a las elecciones presidenciales del 7 de octubre, en las que el mandatario buscará su tercera reelección consecutiva.
“Yo estoy listo para arrancar cuando haya que arrancar la campaña; estoy esperando que la oposición elija a su candidato, lo cual obedece a una estrategia del imperio, porque esto no es producto de la voluntad democrática de la oposición”, dijo Chávez en declaraciones telefónicas a la televisora estatal VTV citadas por la agencia gubernamental AVN.
El mandatario sostuvo que las primarias de febrero no son “producto de la democracia en la oposición” sino de que ésta sabe que “la única manera de que puede tener una pequeña aspiración, alguna posibilidad de luchar” contra el oficialismo “es teniendo un solo candidato”.
Agregó que “eso significa que ellos son los primeros en reconocer la fortaleza de la revolución bolivariana” y “se ven obligados a unirse, entre comillas, porque es imposición del imperio”.
“Ellos pretenden volver al poder en Venezuela por una vía o por la otra; unos están diciendo abiertamente que a Chávez hay que sacarlo por cualquier vía; ojalá no se les ocurra porque responderíamos como Estado, como gobierno, como pueblo y como fuerzas militares, apegados a la Constitución”, advirtió.
Chávez dijo que “a la gran mayoría del país, incluyendo a la clase media y a los empresarios, le conviene que la revolución democrática y pacífica siga su marcha más allá de 2012” porque el oficialismo es “una garantía de estabilidad nacional”.
“Necesitamos paz, necesitamos tolerancia; yo por eso tengo que dar ejemplo de tolerancia y lo seguiré dando”, añadió.
El 12 de febrero, la oposición nucleada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que integran una treintena de partidos y organizaciones sociales escogerá su candidato a presidente entre seis postulantes, de los cuales dos encuestas privadas divulgadas la semana pasada asignaron ventaja en la intención de voto al gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski.
Los otros competidores son el gobernador de Zulia, Pablo Pérez, el ex alcalde Leopoldo López, la diputada María Corina Machado, el ex embajador Diego Arria y el dirigente de izquierda Pablo Medina.
El viernes, al rendir cuentas sobre su gestión ante la Asamblea Nacional (parlamento), Chávez dijo que será “el primero en reconocerlo” si el 7 de octubre fuera derrotado en las urnas por el candidato opositor.
Los precandidatos a la presidencia de Venezuela por la Mesa de Unidad Democrática (MUD) opositora, que agrupa a todo el antichavismo, atravesarán el último mes de campaña con un doble pedido en sus discursos: el del voto a sus propuestas, y centralmente el de la participación en la compulsa.
Es que el número de asistentes a las urnas en las primarias del 12 de febrero se volvió un tema central en la campaña, en buena medida porque desde el gobierno se fogonea la idea del “fracaso” según qué porcentaje del padrón asista a elegir rival para el presidente Hugo Chávez.
Seis aspirantes hay a encabezar la boleta que compita el 7 de octubre contra Chávez, que lleva 13 años en el poder y va por una nueva reelección, paso para el que ya dio sobradas muestras de confianza, aunque el viernes afirmó que aceptará una eventual derrota. “Yo sería el primero en reconocerlo”, dijo al rendir cuentas ante la Asamblea Nacional (parlamento unicameral).
Dos encuestas privadas divulgadas la semana pasada ubican a Capriles con amplia ventaja al frente de las preferencias, pero mientras una de ellas da segundo a Pérez y tercero a López, la otra invierte los términos entre estos dos.
La aspiración de la mayoría de los dirigentes de la MUD es que vaya a las urnas no menos de un millón de personas, una cifra que consideran interesante. “De ahí para arriba, todo es ganancia pura”, evaluó a Télam el vocero de una de las fuerzas que integran la amplia alianza.
Para alimentar el llamado a sufragar, los organizadores de las primarias hicieron dos anuncios: no se usarán “captahuellas” y los cuadernos de votación se destruirán 48 horas después de la pulseada. Buscan así llevar la tranquilidad de que nadie sabrá quienes participaron de la contienda.
El temor es que una cifra baja de votantes pueda entenderse como una derrota anticipada de lo que pueda pasar en octubre o agudizar el desánimo que ya existe en ciertos sectores de la oposición porque los sondeos le dan muy bien a Chávez.
Pesa el antecedente de 2006, cuando Manuel Rosales fue elegido candidato de consenso cuatro días antes de las primarias y quedó latente la idea de que se temía una escasa concurrencia.
De cualquier modo, y atento al cuadro de situación en el país, puede preverse sin demasiado ingenio que el gobierno hablará de fracaso y la coalición opositora de éxito sea cual fuere la cifra de sufragantes.
Por si acaso, desde la MUD ya empezaron a destacar que el verdadero logro de la alianza es mantener unidas a fuerzas tan dispares, haber organizado las primarias y haber logrado un sólido programa en común.
Ese plan de gobierno será presentado el lunes 23 de este mes, en coincidencia con la fecha oficial de creación de la MUD, el mismo día de 2008.
Antes y después, la atención estará en las recorridas y los actos de los seis precandidatos, pero, básicamente, en los debates televisivos ya acordados para este martes y para el mismo 23. Los postulantes ya protagonizaron prolijos y medidos intercambios por TV el 14 de noviembre y el 4 de diciembre.
La MUD es una heterogénea alianza de fuerzas tan dispares que cabe aquello de Jorge Luis Borges acerca de cómo el espanto puede unir: hay una treintena de partidos y organizaciones, entre ellos de derecha, socialdemócratas, cristianas, marxistas y de centro.
Están en las alianzas Acción Democrática y Bravo Pueblo, Bandera Roja, Copei, Fuerza Liberal, La Causa Radical, Movimiento al Socialismo, Patria para Todos, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Partido por la Democracia Social y Unión Republicana Democrática, entre otros.
Para el oficialismo la cosa parece más sencilla: con Chávez como candidato obvio, con su enfermedad controlada y vaticinios de que ganará “por nocaut, hagan o no hagan primarias”, como pronosticó la semana pasada, el objetivo es aceitar la amplia organización partidaria para acercarse a la pretensión del mandatario de obtener 10 millones de votos.
Por lo pronto, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) oficialista y su aliado, el Partido Comunista de Venezuela (PCV), empezaron el viernes el plan estratégico Misión 7 de Octubre, que tiene cuatro etapas, la primera de ellas para poner en marcha las llamadas “patrullas” de base.