Fractura Oficial
El viceintendente de la ciudad de Córdoba, Carlos Vicente, oficializó ayer la división del Frente Cívico y Social en el Concejo Deliberante en tres bloques distintos: los que responden al Senador electo Luis Juez; los seguidores del intendente Daniel Giacomino y quienes son afines a Vicente.
La formalización la efectuó el viceintendente ayer a través de la notificación de un decreto que establece el reconocimiento de la existencia de tres bloques legislativos y autoriza la participación de los mismos en la Comisión de Labor Parlamentaria del Cuerpo.
Los nuevos bloques son el denominado “Bloque Social por Córdoba” que lo integran los concejales Juan Manuel Rodríguez, Gustavo Barrionuevo, Virginia Paganini y Graciela Nicolás; el agrupamiento que aún no tiene nombre conformado por Mónica Cid, Marta Juárez, Laura Ortiz, Teresa Saravia y Graciela Trever; y el bloque del Frente Cívico que quedaría compuesto por Oscar Arias, Walter Nostrala, Graciela Villata, Alejandra Del Boca, Susana Frosi, Fernando Machado, Lucas Rodríguez y Sandra Trigo.
La polémica designación del concejal Walter Nostrala como presidente del bloque juecista semanas atrás derivó en un quiebre más en el interior del bloque, ya que se alejaron las cinco concejalas, cuyo agrupamiento será presidido por Mónica Cid.
Una de las concejalas salientes, Laura Ortiz, había calificado de “actitud autoritaria y bastante imprevista” el cambio de presidente de bloque debido a que el designio se efectuó sin ningún tipo de instancia previa de discusión y debate con todos los miembros, cuestión que generó su apartamiento y el de sus correligionarias.
“En este caso no existió mesa de debate, no existió discusión, ni la posibilidad de estar de acuerdo o no. Ellos dicen que tuvieron una reunión pero nosotros no estuvimos en una reunión”, había expresado Ortiz al tiempo que recalcaba que “hemos decidido que ese espacio no nos contiene porque no nos consultó”.
La designación de Nostrala como presidente del bloque juecista, que implicó el apartamiento de la anterior presidenta, Graciela Vilata, se debió al conflicto que el Municipio libraba con el Suoem, que hizo que Vilata se apartara de su cargo y que consideraran a Nostrala como el mejor apto para mediar en esa tensa situación.