Recopilando
En la reunión de ayer de la Comisión de Asuntos Institucionales de la Legislatura de Córdoba, recibieron la contestación del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) respecto a la participación del legislador de Unión por Córdoba, Domingo Carbonetti, en el juicio de divorcio entre el ex gobernador José Manuel De la Sota y Olga Riutort, en el marco de la cuestión de privilegio que el bloque del Frente Cívico inició contra el parlamentario oficialista.
La contestación del TSJ expresa que Carbonetti patrocinó al ex gobernador en el juicio de divorcio con la concejal, “iniciando demanda con fecha 18 de octubre de 2007”, al tiempo que indica que “la causa se encuentra concluida a la fecha, siendo la última actuación de Carbonetti un pedido de copia el 5 de agosto de 2008”.
Asimismo, desde la comisión se presentó un pedido a la escribanía general del gobierno para solicitar copias certificadas de la declaración jurada del legislador oficialista, que fue otra de las pruebas presentadas por el bloque del Frente Cívico.
La cuestión de privilegio promovida en contra de Carbonetti, se fundamentó en sus supuestas violaciones al artículo 88 de la Constitución de Córdoba, del artículo 3 bis de la ley 5805 y al inciso uno del artículo 87 de la Carta Magna provincial.
Por otro lado, respecto a la cuestión de privilegio que Unión por Córdoba inició en contra del legislador del FC, Miguel Ortiz Pellegrini, la semana pasada se había determinado desde la comisión que el parlamentario contará con quince días hábiles para formular su descargo por escrito.
Luego de que el legislador juecista esgrima sus argumentos, la comisión deberá elaborar un dictamen en el que aconsejen la condena o la absolución de Ortiz Pellegrini por haber litigado en contra del estado en causas patrimoniales siendo legislador, cuestión que finalmente deberá ser aprobada o rechazada por el pleno de la legislatura.
En el caso que quisieran condenar a Pellegrini con las penas establecidas, que van desde una mínima sanción hasta la expulsión del cuerpo, el oficialismo necesita los dos tercios de los votos de la totalidad del cuerpo, cuestión que hasta ahora no logran conseguir.