EEUU defendió la expulsión de la cónsul venezolana pero no dio motivos
El gobierno de Estados Unidos afirmó hoy que no tomó “a la ligera” la decisión de expulsar a la cónsul general de Venezuela en Miami, Livia Acosta, pero por segundo día consecutivo se negó a precisar los motivos de la medida, debido a la necesidad de “proteger información sensible”.
“No voy a comentar sobre los elementos específicos que llevaron a esto, pero diré que cuando declaramos a alguien persona `non grata` es algo que no nos tomamos a la ligera”, afirmó una de las portavoces habituales del Departamento de Estado, Victoria Nuland.
La vocera explicó que la decisión de no divulgar los motivos de la expulsión de la cónsul venezolana se basa en la necesidad de “proteger información sensible”, reportó la agencia de noticias DPA.
Otros voceros del Departamento de Estado anunciaron ayer que ese ministerio informó el viernes a la embajada venezolana en Washington sobre la expulsión de Acosta, a quien se le dio plazo hasta mañana martes para abandonar Estados Unidos.
Nuland reconoció hoy que el gobierno de su país no sabe si Acosta se encuentra aún en territorio estadounidense o no.
La prensa internacional y el ex secretario adjunto para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado Roger Noriega vincularon la expulsión de Acosta con la emisión, hace un mes y por el canal Univisión, de un documental según el cual la cónsul expulsada aparecía implicada en un posible ataque cibernético contra el gobierno estadounidense cuando estaba asignada a la embajada venezolana en México, en 2008.
El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció esta mañana en Santiago de Chile que su gobierno dará “en su momento” una “respuesta clara, firme y oportuna” a la decisión estadounidense de expulsar a Acosta.
Mientras tanto, la agencia noticiosa estatal venezolana AVN afirmó que Acosta fue víctima de una “campaña mediática” impulsada por cinco legisladores estadounidenses y por José Colina, un teniente retirado de la Guardia Nacional al que el gobierno de Venezuela acusa de haber participado en tres atentados terroristas en 2003 y desde entonces es buscado por la justicia del país caribeño.