Defienden el prestigio del Centro de Diagnóstico Maipú
El director del Centro de Diagnóstico Maipú, Jorge Carrascosa, destacó hoy que ese establecimiento tiene "una larga y sólida experiencia" en biopsias y punciones, como la que le realizaron a la presidenta el pasado 22 de diciembre. En tanto, el vicepresidente de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo, Hugo Boquete, aclaró que en cuadros como los que presentó Cristina Fernández de Kirchner “el diagnóstico final se puede dar luego de la operación” de tiroides.
Jorge Carrascosa destacó la “larga y sólida experiencia" del establecimiento que le realizó la biopsia a la presidenta el pasado 22 de diciembre.
El médico indicó además que el caso de la Presidenta es "el primer falso positivo" que se da en la historia de ese hospital, desde 1983.
En declaraciones a radio Continental, Carrascosa explicó que ese centro recibe unos 1200 pacientes por año y que el equipo médico que realiza las biopsias es "uno de los primeros en hacerlo en Argentina" y tiene "una larga y sólida experiencia" en la materia.
Carrascosa explicó que la biopsia "es un estudio de rutina, sencillo, donde se toma una muestra con una aguja dentro de la glándula y se absorbe la cantidad suficiente de material para hacer el análisis".
Asimismo, indicó que la posibilidad de que la muestra de un falso positivo "es poco frecuente, entre el 2 y el 4 por ciento" de los casos y explicó que "son más comunes los casos de falso negativo; en los que el material da negativo pero después es un positivo".
"Nosotros no hemos tenido jamás un falso positivo. Es decir, estamos en un porcentaje de falso positivo inexistente", dijo el médico, quien precisó que el caso de la jefa de Estado se enmarca en ese 2 y 4 por ciento.
"La medicina no es infalible ni en la Presidenta ni el que no es presidente. Cuando se está atendiendo al Presidente está dentro de las mismas reglas del arte que con cualquier otro", sostuvo.
Asimismo, Carrascosa agregó que "desgraciada o afortunadamente, los resultados terminan siendo igual desde el punto de vista médico con unos que con otros". "La señora Presidenta no tiene cáncer y esto es lo realmente importante", concluyó.
Mientras tanto, el vicepresidente de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo aclaró que en cuadros como los que presentó la Presidenta “el diagnóstico final se puede dar luego de la operación” de tiroides.
El especialista, al hablar por radio La Red, manifestó que el diagnóstico definitivo se alcanza al analizar la anatomía patológica tras la intervención.
Precisó que “el carcinoma papilar y el adenoma son difícilmente diferenciables con la punción”, que es el “mejor estudio de diagnóstico”.
“Cuando un paciente tiene un nódulo de tiroides y se somete al mejor estudio de diagnóstico, que es el de la punción con aguja fina, habitualmente se puede recibir como diagnóstico que sea sospechoso un cáncer papilar de tiroides o presuntivo, lo cual significa que uno puede presumir que lo tenga, pero de ninguna forma los diagnósticos son absolutos porque esto solamente es una aproximación diagnóstica”, explicó el especialista.
En declaraciones a radio La Red, Boquete afirmó que “todos sabemos que el diagnóstico final es con la tiroides estudiada por el anatomopatólogo con todos los cortes”, por lo cual “es necesaria la cirugía”, como ocurrió con la Presidenta.
Sostuvo que “cuando se hace la intervención quirúrgica se hace una anatomía patológica rápida que se llama de congelación, donde se observa a grandes rasgos sobre la posibilidad de células tumorales y la posibilidad de ganglios linfáticos que el cirujano considere sospechosos”.
“Sin embargo –aclaró-, hay dos situaciones que son el carcinoma papilar y además el adenoma que son difícilmente diferenciables con la punción y también muy difíciles de diferenciar con la anatomía patológica por congelación, porque los dos constituyen tumores de tiroides, uno un tumor maligno y el otro un tumor benigno”.
El experto aseguró que “muchas veces el tumor benigno tiene características similares” y dijo que “el tumor maligno pareciéndose a un adenoma folicular solamente se puede diferenciar porque tiene invasión de tejidos adyacentes o la invasión de vasos sanguíneos o de vasos linfáticos”.
“Esto significa que el diagnóstico definitivo sólo se puede realizar con la anatomía patológica que es definitiva, que se efectúa luego de la cirugía”, insistió el doctor Boquete al hacer referencia al problema de salud que aquejó a la Jefa de Estado.
Por su lado, Marcos Abalovich, integrante de la Sociedad Latinoamericana de Tiroides, dijo que si bien es "poco frecuente" la aparición de un cuadro falso positivo "existe la posibilidad de que ocurra esta situación".
"De ninguna manera creo que haya motivos para pensar en una mala praxis porque si estamos hablando de un 2 por ciento de falsos positivos es porque sabemos que existe la posibilidad de que ocurra esta situación", dijo Abalovich a radio El Mundo.
Abalovich indicó además que "es poco frecuente esta situación", por lo que "a un paciente nunca le decimos que tiene un carcinoma papilar categóricamente, ya que el diagnóstico final lo va a dar el estudio después de la cirugía".
"En el material de una punción puede haber algunos elementos que hagan sospechar que se trate de un carcinoma papilar y después no lo sea", explicó el médico.