El congelamiento del salario mínimo cosecha rechazo gremial y apoyo patronal en España
En sendos plenarios que realizan este jueves, las dos principales centrales obreras españolas evalúan su estrategia para enfrentar la decisión del gobierno de Mariano Rajoy de congelar el salario mínimo, medida que ya recibió respaldo patronal.
Ramón Gorriz, secretario Confederal de Acción Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), reveló este jueves a Télam desde Madrid que la directiva de la organización "analiza los alcances de ésta y otras medidas que ya se anuncian" y que, además, "nuestro Consejo Federal estudiará eventualmente medidas de rechazo gremial".
"De todas maneras, esa posibilidad estará dada en relación a la marcha de las negociaciones que mantenemos con las nuevas autoridades del área laboral", aclaró el dirigente.
Gorriz, virtual número dos de CCOO, entidad surgida en la lucha clandestina durante la dictadura de Francisco Franco (1939-1975), atendió a Télam desde Madrid, donde participa de una reunión del Consejo Federal de la central gremial.
"La decisión del gobierno de Rajoy de congelar el salario mínimo interprofesional (SMI) en 641,40 euros, nos retrotrae al año 1966 en que se creó", señaló.
Paralelamente, el también secretario de Acción Sindical de UGT Unión General de Trabajadores (UGT), Toni Ferrer, calificó este jueves de "inútil" la decisión del Gobierno de congelar el salario mínimo.
"La medida del gobierno va a agudizar la caída de la demanda interna como consecuencia del descenso del consumo y la inversión", subrayó el dirigente a la agencia Europa Press.
Para Ferrer, esta postura del Ejecutivo es "doctrinaria", por lo que confió en que la patronal no se sienta "estimulada" por esta decisión y pretenda trasladar esta actitud a las negociaciones, porque esto "alejaría las posibilidades de acuerdo".
"Los salarios tienen que crecer de forma moderada para estimular la inversión y el consumo, aunque sería inútil un crecimiento moderado si no existe un control de los precios", remarcó el dirigente de la UGT española, que instó a los empresarios a reducir sus márgenes de ganancia.
Por su parte, el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), Arturo Fernández, se manifestó a favor de "paralizar" o "congelar" los salarios de los trabajadores y no de "recortarlos".
"No soy partidario en absoluto de bajar salarios, pero sí posiblemente de que haya una optimización de los salarios y se queden paralizados, por no decir congelación salarial, que no suena muy bien", dijo Fernández en declaraciones a ABC Punto Radio.
El dirigente de la patronal española reveló que es contrario a "apretar el cinturón" a los trabajadores, pero que "todo el mundo tiene que arrimar el hombro" para salir de la profunda crisis económica de España.
En este sentido, agregó que aunque a los empresarios les "gustaría" contratar y subir salarios, el momento económico es "desgraciadamente" muy difícil. "Nosotros los empresarios también tenemos el cinturón en el último punto", aseveró.
En sus declaraciones a Télam, Gorriz apuntó que los sindicatos van "persistir en la lucha por alcanzar un salario mínimo que no puede ser menor a al 60% del salario medio de este país".
Las centrales sindicales españolas proseguirán analizando durante toda la jornada las medidas del gobierno, para llevar su posición al encuentro al que fueron convocados mañana a las 10 (6 de Argentina), en las sede del Ministerio de Administraciones Públicas, dónde la inminente congelación del salario estará en el centro de las discusiones.
En este sentido, la economía española se contrajo en el cuarto trimestre por las "fuertes tensiones" en los mercados financieros y el deterioro de las perspectivas de crecimiento en la eurozona, según el Banco de España.
En su último "Boletín Económico", la entidad sostiene que el deterioro económico está en línea con las previsiones del nuevo gobierno.
Las autoridades adelantaron un descenso del PIB en el último tramo del año de entre 0,2% y 0,3%, detalló la agencia Europa Press.
De hecho, el propio ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, admitió que la economía española volvería a la recesión en el primer trimestre de 2012.
No obstante, la entidad gobernada por Miguel Angel Fernández Ordóñez advirtió que la previsión de cara al cuarto trimestre está fundamentada en la información coyuntural disponible, todavía incompleta.
Los datos oficiales, que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE), se conocerán a finales del mes de enero, cuando el organismo publique el avance de las cifras de PIB, y se confirmarán el 16 de febrero, con la publicación de la contabilidad nacional.