El Complot que no fue
En la sesión de ayer de la Unicameral faltaron seis legisladores que pertenecen al riñón delasotista, situación que originó especulaciones de conflicto en torno a la interna que están manteniendo Juan Schiaretti y José Manuel De la Sota por la conducción del Partido Justicialista.
Se trata de la ausencia de los legisladores, Marcelo Falo, Carlos Alessandri, Walter Saieg, y Horacio Vega que se sumaron, por razones de salud, a las de Daniel Passerini, Gladys Nieto, Mirtha Valarolo y Narducci (aunque esta última pertenece al sector del Schiaretismo).
Pero a la luz de los hechos esta sincronía fue utilizada políticamente con un doble fin; por un lado, mostrar desde la Unicameral al Ejecutivo que existe una intencionalidad en el delasotismo de confrontar y recrudecer la pelea interna del PJ, y por otro lado poder mostrar actitudes de la oposición dignas de ser reconocidas por el oficialismo.
En este marco los responsables políticos del bloque de Unión por Córdoba se encargaron de hacer trascender que no había quórum y de acordar con el Frente Cívico y Social para que les garantice la presencia necesaria de legisladores para aprobar la ley que le permitió al gobierno endeudarse por 1370 millones de pesos para financiar las obras de gasoductos en el interior de la provincia. (Ver nota “Gaseosa”).
Ante esta hipótesis de conflicto quien se encargó del armado político de la sesión habría asegurado los acuerdos necesarios para realizarla y aprobar las leyes con el Frente Cívico y Social, acuerdo que tomó aún más relevancia política cuando la Unión Cívica Radical se levantó sorpresivamente y se retiró del recinto al no estar de acuerdo con el proyecto.
Como se sabe ningún acuerdo político es gratuito y faltará comprobar cuál ha sido la moneda de cambio para lograrlo, en medio de un escenario por el cuál algunos de sus protagonistas atraviesan por procesos de investigación iniciados por cuestiones de privilegio, como los que sufren los legisladores Miguel Ángel Ortiz Pellegrini, presidente de bloque del FCyS y Domingo Ángel Carbonetti.
Lo que es innegable es el descontento que tienen los legisladores que pertenecen al delasotismo por las reuniones que el gobernador de la provincia efectuó con Luis Juez en el marco del diálogo político abierto desde el oficialismo tras las elecciones legislativas del pasado 28 de Junio