Válvulas de Escape

28/07/2009
Nacionales - Internacionales
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Se hundió un barco con 200 inmigrantes ilegales. Todos los pasajeros eran haitianos. Ocurrió cerca de las Islas Turcas y Caicos. Habrían chocado con un arrecife cuando trataban de eludir a la policía.

Una embarcación con cerca de 200 haitianos migrantes se hundió el lunes cerca de las Islas Turcas y Caicos, dijo la Guardia Costera de Estados Unidos. Un sobreviviente dijo que la nave chocó con un arrecife cuando trataban de eludir a la policía. 

Aproximadamente 70 pasajeros estaban varados sobre un arrecife y se recuperaron cuatro cadáveres, señaló la suboficial de marina clase tres Sabrina Elgammal, una vocera de la Guardia Costera en Miami. El resto de los pasajeros estaban desaparecidos y se teme que murieron. 

"Nuestra meta principal en este momento es sencillamente sacar a todos del agua y proporcionar atención médica a quienes lo necesiten", dijo Elgammal. Muchos de los varados en el arrecife ya fueron rescatados. 

La embarcación había estado en el mar durante tres días cuando los pasajeros vieron una nave policial y dirigieron el bote accidentalmente hacia el arrecife cuando trataron de ocultarse, comentó a el sobreviviente Alces Julien en un hospital donde son atendidos algunos de los rescatados. 

Haitianos frecuentemente se lanzan al mar en botes desvencijados atestados con la esperanza de escapar de la pobreza en la nación más pobre del hemisferio occidental. 

En mayo del 2007, una balandra atestada con más de 160 migrantes naufragó en las Islas Turcas y caicos donde algunas de las víctimas fueron devoradas por tiburones.  

Las 78 personas sobrevivientes acusaron a un bote patrulla de Turcos y Caicos de haber atacado su embarcación cuando se aproximaban a la costa y de haberla remolcado a aguas más profundas. 

Una de las tantas válvulas de escape que se detonan para manifestar un sistema mundial que oprime y genera exclusión, hambre, pobreza y la nueva esclavitud. 

Pero aún, es leerlo, verlo y escucharlo como una noticia sin darse cuenta que en cualquier momento, con otras formas, estarán golpeando a nuestra puerta y será tarde.