Si el Norte fuera el Sur

23/07/2009
Nacionales - Internacionales
alternative
Zelaya dijo que llegará a Honduras el fin de semana, pero Micheletti lo detendrá si lo hace el presidente depuesto inició desde Managua su camino hacia Tegucigalpa. Viaja acompañado de hondureños. Para la OEA, Zelaya se "apresura".

Una caravana partirá hoy de la capital nicaragüense con el presidente depuesto de Honduras Manuel Zelaya para intentar regresar próximamente a su país, aunque el gobierno de facto de Roberto Micheletti advirtió que lo apresará si lo hace.  

 

Desde Managua, Zelaya dijo al canal de cable argentino Todo Noticias vía telefónica que "temor no tengo, pero sí sé que (en el retorno) hay riesgos y tengo amenazas del golpista Romeo Vásquez Velásquez", el general que comanda el Estado Mayor Conjunto del Ejército hondureño.  
 
La intención de Zelaya de volver a Honduras fue calificada como "apresurada" por el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien manifestó que ese organismo está a la espera de una respuesta oficial sobre si el gobierno de facto presidido por Roberto Micheletti y el mandatario derrocado aceptan la propuesta final formulada por el presidente de Costa Rica en su calidad de mediador.  
 
Oscar Arias entregó a las partes el Acuerdo de San José que contempla una serie de medidas para revertir el golpe de estado y con acompañamiento internacional encauzar a elecciones generales adelantadas para octubre, entre otras acciones que restituyan el orden constitucional del país.  
 
"Aún no ha habido una respuesta oficial (de ambos lados)... y una respuesta favorable a la propuesta (de Oscar Arias) abre un camino de reconciliación y del restablecimiento del funcionamiento normal del régimen constitucional en Honduras, (pero) un rechazo, abre un camino de confrontación, que no queremos", manifestó Insulza en Washington.  
 
Tampoco el gobierno de Estados Unidos consideró prudente la pretensión del líder defenestrado de retornar al país. El vocero del departamento estadounidense de Estado, P.J. Crowley manifestó que "cualquier paso que pueda añadir un riesgo de violencia en Honduras o en el área, pensamos que sería contraproducente".

 

Si se revierte el primer golpe de estado a un gobierno democrático en el Siglo 21 en América Latina, seguramente se revertira la historia futura de esta parte sur del continente americano que ya esccribió con sangre y dolor el presente del norte.