Cada cosa en su lugar
Los presuntos fusilamientos y secuestros de los participantes en el intento de copamiento del depósito de arsenales Domingo Viejobueno, en diciembre de 1975; serán investigados por la justicia platense, según lo determinó la Cámara Federal al expedirse en una cuestión de competencia.
"Los sucesos denunciados aparecen, en efecto, cometidos en extraña jurisdicción" ya que "las acciones tendentes a reprimir el asalto y a capturar a todos quienes hubieren participado -en cuyo contexto habrían tenido lugar las muertes y secuestros en examen- se desplegaron en la sede de ese cuartel" sito en Bernal "o en sus vías de acceso", recordaron los camaristas.
Los jueces Eduardo Farah, Martín Irurzun y Horacio Cattani explicaron que "en cuanto a las personas que habrían sido privadas ilegalmente de la libertad en los días previos, la información hasta aquí indica que sus secuestros se habrían producido también en el territorio de la Provincia de Buenos Aires".
"Ahí habrían sido llevados a dependencias ubicadas en Campo de Mayo donde se las habría sometido a interrogatorio bajo torturas y que se habrían simulado luego sus muertes en el marco del hecho mencionado, dándole sepultura a sus cuerpos en la misma fosa común del cementerio de Avellaneda", se afirma en el fallo.
Diversos organismos de derechos humanos pretendían que aquellos hechos se juzgasen en esta Capital argumentando que "la totalidad de estos eventos habrían tenido principio de ejecución en esta ciudad pues habría sido aquí donde se impartieron las órdenes para su realización".
Sin embargo, los magistrados concluyeron que los delitos de lesa humanidad cometidos por el aparato del Estado deben ser juzgados en las jurisdicciones en que fueron cometidos, con prescindencia del lugar donde estaba ubicado el poder que los planificaba y ordenaba.