Con el pie izquierdo

10/07/2009
Nacionales - Golpe de Estado en Honduras
alternative
La primera negociación por Honduras terminó sin acuerdos y sin que quede fijado la fecha de un nuevo encuentro

Las delegaciones del presidente derrocado Manuel Zelaya y el designado Roberto Micheletti finalizaron ayer las conversaciones sin acuerdos ni una fecha para reanudar las charlas encaminadas a resolver la crisis en Honduras.

"Continuaremos las conversaciones a la mayor brevedad posible. Costa Rica seguirá  mediando mientras lo sigan solicitando... En los próximos días anunciaremos la fecha del siguiente encuentro", dijo el presidente costarricense Oscar Arias al cerrar la cita.

La diputada de izquierda Silvia Ayala, de la delegación de Zelaya, explicó que las partes decidieron que fuera Arias el que determine la fecha siguiente pero insistió en que sea pronto, "sin dejar que pasen semanas porque el país no va a soportar semanas de esta intolerancia".

Sin referencias directas a críticos del proceso, Arias solicitó "que nos dejen a los centroamericanos resolver los problemas de los centroamericanos, tal como lo hicimos hace 20 años" y recordó que está en el papel de mediador "porque las dos partes así lo solicitaron".

El mandatario venezolano Hugo Chávez calificó como un error de Estados Unidos fomentar las conversaciones, a las que además calificó como "una trampa".  
 
"¡Qué horrible se vio a un presidente legítimo recibiendo a un usurpador y dándole el mismo trato! Ese presidente de facto lo que tenían que hacer era meterlo preso allá en Costa Rica", dijo Chávez en referencia a la cita entre Arias y Micheletti el jueves.

Otros que realizaron manifestaciones sobre el diálogo en el transcurso del día fueron el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien solicitó una solución pronta, en tanto la secretaria de Estado Hillary Clinton habló con Arias antes del inicio del encuentro para reiterar su apoyo al esfuerzo.

Pese a los esfuerzos de muchos jefes de estado y diversas organizaciones que repudiaron el golpe, sin tener en cuenta lo que los hondureños optaron democráticamente a través del derecho y deber del voto, y pese también a que los gobiernos de facto generan desprecio y desdén en Latinoamérica por las heridas que aún no dejan de sangrar, por todo el daño que ocasionaron, las negociaciones comenzaron con el pie izquierdo