Vestigios de Humanidad

06/07/2009
Provinciales - Córdoba
alternative
El caso Ale Flores sería un delito de lesa humanidad según el juez de Control de Río Cuarto
El juez de Control de Río Cuarto, Daniel Muñoz, dictaminó ayer que el caso por la muerte del niño Alejandro "Ale" Flores, ocurrido hace 17 años atrás, no está prescripto, al entender que se trata de un delito de lesa humanidad en el que dos policías están acusados de homicidio culposo.  

En los fundamentos de su fallo, Muñoz remarca la gravedad del hecho, no sólo contra la persona del niño, sino contra toda su familia y entorno. 

También apunta a la serie de maniobras que habrían realizado los agentes Mario Luis Gaumet (retirado) y Gustavo Javier Funes, respectivamente para ocultar el hecho.  

Durante 17 años la desaparición del pequeño fue un misterio en Río Cuarto. Al parecer el 16 de marzo de 1991 los policías chocaron con su móvil al niño y luego ocultaron el cadáver encontrado meses atrás. 

Con su fallo, el juez Muñoz marca una discrepancia con lo que había dispuesto el fiscal Javier Di Santo (el mismo del caso Nora Dalmasso), quien había dado por prescripta la causa pese a imputar a Funes y Gaumet por "homicidio culposo" situación que deberá ser resuelta por la fiscalía de Cámara.  

Los familiares del pequeño fallecido esperan que la causa finalmente sea elevada a juicio y tomaron con beneplácito la determinación del juez, aunque entienden que aún faltan algunos pasos procesales para determinar qué postura predominará. 

Di Santo, pese a imputarlos, pedía el total sobreseimiento de los uniformados "por prescripción de la acción penal", debido al tiempo transcurrido desde que los policías supuestamente atropellaron al nene de cinco años y ocultaron sus restos y su inesperado hallazgo, hace un año, por un vecino.  

Rosa Arias, la humilde madre del niño que lo buscó todos estos años, hasta en villas de Buenos Aires y campamentos gitanos de Chile, no podía entender ayer que los sospechosos de haber matado a su hijo y escondido su cuerpo, no tuvieran que pasar siquiera por Tribunales. 

En tiempos violentos y corruptos donde los representantes de las instituciones actúan en forma opuesta a lo que deberían, existen resabios de lógica, coherencia y verdad que además de traer justicia dejan en evidencia la miseria por la que el hombre atraviesa en esta era.  

Pese a todo, más tarde o más temprano, la miseria deja salir la verdad por esos vestigios de humanidad que terminarán por marcar el camino.