Que ganas de no verte nunca más
El gremio de los empleados municipales de Córdoba (Suoem) presentó ayer al mediodía una denuncia penal contra el intendente, Daniel Giacomino, por presunto “abuso de autoridad, mal desempeño e incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
La presentación penal fue acompañada por una manifestación gremial frente al edificio de Tribunales II, a pocas cuadras del centro capitalino, en otra embestida del gremio por los recortes de horas extras y adicionales, además de los descuentos de jornadas de asamblea que fueron impulsados por el Ejecutivo municipal.
Según indicó Héctor Cedrón, abogado del sindicato, los cargos obedecen a que el decreto 2.228, que el 11 de junio dispuso un abrupto recorte de horas extras, prolongaciones de jornada y bonificaciones, no habría sido publicado en el Boletín Oficial al día de la fecha.
El gremio entiende que por tal motivo no se podrían haber aplicado los recortes en la actual liquidación de haberes. Cedrón adelantó que "se solicitó a la Justicia que actúe en el ámbito penal, y que además tome medidas de urgencia para intimar al intendente a la devolución de los haberes recortados ilegalmente".
Por su parte, Giacomino cargó duro nuevamente contra los empleados que mantienen paralizada la atención –sólo hay guardias mínimas- desde hace tres semanas.
"Yo no me voy a amedrentar con estas cosas, es una muestra más que hay que ponerle freno a esta gente, les pido que trabajen, que vuelvan a trabajar, hay que ponerle freno a esto y no se puede gobernar de la manera que ellos quieren, de la forma en que ellos quieren”, dijo el intendente.
Giacomino también se quejó por las protestas sorpresivas que anoche incluyeron un escrache frente a su vivienda. “Nunca hemos cerrado la mesa de diálogo, el viernes fue la última charla que tuvimos. Son cuatro días donde hemos tenido destrozos. Yo no amenazo, digo trabajen. Lo que hice fue descontar los días de quienes no trabajaron. Voy a tener todo el diálogo que haga falta, pero hay que ponerle freno a esta situación", agregó.
Si las conquistas que los trabajadores municipales lograron van en detrinento del presupuesto de la ciudad o si por el contrario Giacomino está gastando de más y mal el dinero de las arcas municipales, ¿es algo que nadie puede solucionar?
Y si nadie puede solucionarlo, ¿hasta donde llegará el nivel de confrontación que tiene como rehenes a los ciudadanos de Córdoba?
Sea cual fuere la respuesta, son demasiadas preguntas. La verdad es que la Gestión de Giacomino va camino a convertirse, junto con la de Germán Kamerath y la de Luis Juez, en un nuevo capítulo politico, digno de ser borrado. Que ganas de no verte nunca más.