Gracias Cive

03/07/2009
Provinciales - Córdoba
alternative
Empleados de Cive desocuparon la fábrica tras firmar el acuerdo, anoche desalojaron "pacíficamente" la planta. Llegó a su fin el conflicto, que contó con la mediación del ministro Angulo.

Los trabajadores de la fábrica de vidrio templado Cive desocuparon anochepacíficamente” la planta, según confirmó ayer el ministro de Justicia de la Provincia, Luis Angulo.

El funcionario explicó  que la audiencia en la que se firmó el acuerdo entre las partes finalizó alrededor de las 23 horas del día jueves.

Angulo señaló  que pidió a la Policía el envío de efectivos para que cuidaran durante la noche los bienes de la empresa hasta que el juzgado de la quiebra entregue la fábrica al empresario Hugo Ardiles, lo que podría concretarse esta mañana.

Durante la audiencia de ayer, se eligieron los tres representantes de los trabajadores para la mesa de relaciones laborales, que tendrá a su cargo analizar cómo se categorizará al personal y cuál será el organigrama de trabajo.

La salida al conflicto se alcanzó en la sede del Ministerio de Justicia de la Provincia, tras una prolongada negociación encabezada por Angulo, que con distintas alternativas comenzó al mediodía y concluyó a las 22 del día jueves, con la elección de la representación obrera a la mesa y la elaboración de un acta para proceder al desalojo pacífico de las instalaciones. 


Con la ambigua sensación del deber cumplido y el temor de abandonar las paredes que custodiaron durante incontables horas ante la promesa de la continuidad laboral, los empleados de Cive demostraron que la fuerza obrera es más fuerte y contundente.

No pelearon por más salario, mejores condiciones laborales o el aumento de las horas extras, pelearon por lo que saben hacer, por lo que hicieron y sobre todo por lo que harán.

En esa lucha, casi cincuenta hombres y mujeres se unieron para derrotar a la especulación, a la ambición desmedida y la codicia que en la tierra se degluten de un solo bocado lo que el hombre tarda décadas de trabajo en construir.

Pero en ciertas ocasiones florece el espíritu colectivo que siempre está, pero a veces no aparece, para demostrar que el trabajo no sólo es la fuerza de transformación de la materia, sino que es por excelencia la fuerza de transformación social. Gracias Cive.