Nunca Jamás

02/07/2009
Provinciales - Golpe de Estado en Honduras
alternative
La Unicameral repudió el golpe de estado en Honduras. Sólo hablaron desde el bloque Concertación Plural

A raíz del intenso caos que desde la madrugada del domingo se vive en la República de Honduras por el golpe de estado que no sólo destituyó a su presidente electo constitucionalmente, Manuel Zelaya, sino que también lo secuestró y deportó, la Legislatura de Córdoba aprobó por unanimidad un proyecto declarando su más enérgico repudio a estos lamentables acontecimientos. 

Sin embargo, resultó  sorprendente y lamentable que sólo el bloque Concertación plural se manifestara al respecto, mientras en el resto prevaleció un profundo silencio. 

En este contexto, la legisladora Silvia Rivero explicó que “todos estos golpes dados por oligarquías nacionales, conservadoras, de derecha, en un acuerdo con los sectores militares, responden a intereses muy concretos en relación a que no se avance en Latinoamérica con la independencia ideológica, económica y social del país del norte”.  

Además, Rivero criticó  a “esos poderes oligárquicos y concentrados que son los que lograron, golpeando las puertas de los cuarteles, que el comandante en jefe del ejército fuera a secuestrar al presidente de Honduras, lo subiera en un avión en pijama y lo llevaran a Costa Rica”.  

“El presidente, porque sigue siendo el presidente de Honduras, Zelaya, no es un revolucionario, no es representante de los partidos de izquierda, es simplemente un liberal, uno más de los tantos que hay en su país. Sólo que se atrevió a darle un sesgo más participativo y democrático a su país. Y eso parece que estas fuerzas oligárquicas no están dispuestas a perdonarlo”, enfatizó la legisladora del bloque Concertación Plural. 

Rivero reflexionó  en lo que realmente sucede en el país centroamericano y llegó a la conclusión que “hay sencillamente una acción sediciosa para que nada cambie, para que todo se concentre en las mismas manos. Aquí fueron muy lejos: secuestro y deportación”. 

Este golpe ha nacido para no perdurar”, sentenció Rivero, basándose en que el contexto actual no es el mismo que en la década del setenta, y que los intereses de Estados Unidos se perfilan hacia otra dirección, ya que su presidente parece enmarcar a su país en el respeto a las instituciones democráticas.