Scarface
En medio de un conflicto económico y político por el que atraviesa la municipalidad de Córdoba enfrentando en duros términos con el gremio del Suoem, Daniel Giacomino se encontrará en las próximas horas con la renuncia de la Secretaria de Salud del Municipio, María José Manfredi.
Pero el motivo de su dimisión estarían lejos del conflicto gremial, de la situación de las finanzas municipales, el estado de los hospitales o la falta de insumos. La Secretaria de Salud habría comunicado en las últimas horas a los dirigentes del Partido Solidario, del cuál es afiliada, que dejaría su cargo debido a que el intendente le habría retirado el saludo.
Manfredi es intima amiga del intendente desde hace muchos años, compartió durante un largo período la gestión que Giacomino realizó en el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba.
La decisión de la funcionaria no habría caído muy bien entre algunos dirigentes del Partido Solidario que integra la coalición de partidos que acompaña a Giacomino desde su ruptura con su antecesor Luis Juez.
Es más, después de algunos llamados cruzados entre los dirigentes de este partido, cuyo líder es el titular del Banco Credicoop, Carlos Heller, se escucharon voces de reproches y calificaron la actitud de Manfredi como una “cuestión infantil” en un contexto inapropiado, en medio de un conflicto municipal que por ahora amenza con recrudecer.
No obstante el supuesto enojo de la funcionaria municipal, Giacomino estaría analizando muchos cambios en el gabinete para dar un nuevo giro en su gestión que esta vez estaría ligado a deshacerse de todo el ala progresista que lo acompaña para darle ingreso a la Unión Cívica Radical.
De esta forma el intendente comenzaría a transitar nuevamente el sendero que lo lleve a la Casa Radical de la que fue expulsado años atrás por integrar y ser candidato del Frente Cívico y Social.
Consumados los cambios en el gabinete y en la planta política, la vuelta al centenario partido de Giacomino sería el único camino político que le aseguraría la gobernabilidad en los próximos dos años, además de darle perspectivas para su futuro político.
Eso sí, por estas horas el intendente de la ciudad de Córdoba estaría reviendo la posibilidad de dejar de lado las preocupaciones que lo tienen a mal traer por el estado de las finanzas de la ciudad y la pelea irracional con el gremio municipal que tienen a la ciudad paralizada, para volver a saludar a Manfredi.