Yo no Fui
Desde hace varios días, las elecciones legislativas del próximo domingo están enmarcadas con el conflicto entre la Municipalidad de Córdoba y el gremio Suoem, que inundó a la ciudad de un profundo caos y generó en el candidato a senador nacional de Unión por Córdoba, Eduardo Mondino, la elevación de un recurso de amparo para apelar al diálogo y al cese de este conflicto.
El ex intendente de la ciudad y candidato a senador nacional del FC, Luis Juez fue afectado con este conflicto ya que es acusado por el actual jefe del ejecutivo municipal, Daniel Giacomino de dejarle una Municipalidad quebrada a raíz del incremento de personal, ya que más del 70 por ciento de los ingresos están destinados a sueldos.
En el año 2006, el Concejo Deliberante de la ciudad aprobó el incremento de personal de seis mil a nueve mil agentes de planta permanente. En esa ocasión, el presidente del bloque del FC, Héctor Campana, había rechazado el proyecto de ordenanza.
En este contexto el Frente Cívico informó, mediante un comunicado, que en diciembre de 2007 cuando culminó el mandato del ex intendente Luis Juez el porcentaje del presupuesto destinado al pago del sueldos era del 54,5 por ciento; mientras que al final del mandato de Germán Kamerath fue del 59 por ciento y hacia el fin de Rubén Martí el mismo concepto ascendía al 64 por ciento del presupuesto.
Además, el documento expresa que el 21 de diciembre de 2007, a once días de haber asumido la intendencia Daniel Giacomino, el secretario de Economía del municipio, Cr. Miguel Pozzolo, manifestaba que “la municipalidad tiene un presupuesto equilibrado (…) en la actualidad la deuda municipal consolidada corresponde a un 20 por ciento del presupuesto municipal”.
Por lo tanto, mediante el comunicado, Juez se quiso despegar de la situación que hoy vive la municipalidad producto de su gestión, haciendo hincapié en la situación financiera del municipio durante la gestión del radical Ramón Bautista Mestre, ya que en diciembre de 1991 se destinaba el 62 por ciento del presupuesto a la partida de personal.
Lo paradójico recae en que la intendencia de Mestre fue constantemente alabada por quien hoy la vitupera, para alejarse de un conflicto que puede hacer peligrar el resultado de los comicios del domingo.