Pedido Oficial
La Secretaria de Derechos Humanos se sumó ayer al pedido de "reclusión perpetua, de cumplimiento efectivo y en una cárcel común" para cinco militares y un policía imputados por el asesinato y empalamiento de Floreal Avellaneda, un chico de 15 años secuestrado en abril de 1976 y cuyo cuerpo apareció en la costa uruguaya.
El reclamo fue hecho en la segunda jornada de alegatos por Ciro Anichiarico, representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, querellante en el juicio contra tres generales que comandaban Campo de Mayo y otros tres integrantes del grupo de tareas que lo arrancó de su vivienda familiar.
Se trata de los generales Santiago Omar Riveros, Fernando Verplaetsen y Osvaldo García, quienes junto a los oficiales Raúl Harsich y Cesar Fragni, y al comisario bonaerense Alberto Aneto están acusados de ser "autores mediatos" y "coautores materiales", respectivamente, del homicidio.
Los seis acusados escucharon sentados ante el tribunal oral federal de San Martín un pedido de pena igual al efectuado el miércoles por la familia y el Partido Comunista, al que pertenecía el chico y sus padres.
Junto al "Negrito" Avellaneda fue secuestrada su madre, Iris Pereyra, durante un operativo para detener a su padre, un delegado sindical, en un caso al que el fiscal Julio Strassera consideró el juicio a las junta militares como "prototípico" del terrorismo de Estado.
Ambos fueron llevados a la comisaría de Villa Martelli y luego a Campo de Mayo, pero ella sobrevivió al ser llevada a la cárcel de Olmos semanas mas tarde, mientas que el chico fue torturado y luego arrojado al río por un "vuelo de la muerte".
Algunos de los 55 testigos del juicio declararon que los prisioneros que estaban en los galpones del campo de tiro de la Escuela de Infantería, donde fue visto el chico, eran trasladados al Batallón de Aviación del Ejercito contiguo y subidos a aviones.
Las audiencias continuarán el lunes a las 9.30, cuando se realice el alegato por al fiscalía, para dar luego a los alegados de las defensas.