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El Congreso envió ayer al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, una iniciativa por 106 mil millones de dólares, la cual garantizaría que las fuerzas militares tengan el dinero para librar las guerras en Irak y Afganistán durante los últimos meses de este año.
La propuesta de gasto de emergencia incluye 80 mil millones de dólares para financiar las operaciones actuales en los dos países. La medida proporciona también dinero para otros propósitos.
Hay 7.700 millones de dólares dirigidos a preparativos para una pandemia de gripe, 10.400 millones en ayuda al extranjero y 1.000 millones para lanzar un programa que promueve la compra de automóviles con un consumo más eficiente de combustible.
El Senado votó 91-5 en favor de la medida. La Cámara de Representantes la aprobó al comienzo de esta semana, por un margen más estrecho, 226-202.
La Casa Blanca y sus aliados demócratas insistieron que ésta será la última vez que el Congreso se verá obligado a aprobar una ley de emergencia para financiar la guerra con una medida suplementaria, que está fuera del proceso normal de presupuesto y que por ello va directamente a incrementar la deuda nacional.
El Congreso ha adoptado medidas similares cada año desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y con la adopción de esta medida legislativa la cifra de gastos podría llegar al billón de dólares, de los cuales el 70% se asignaría al conflicto en Irak.
Obama indicó que en el futuro, todos los gastos operativos de las guerras serán incorporados al presupuesto del Departamento de la Defensa. La iniciativa incluye los 80 mil millones de dólares para financiar las guerras en Irak y Afganistán hasta el final del año fiscal que concluirá el 30 de septiembre.
El Pentágono predijo que el Ejército iba a quedarse sin fondos para pagarle a su personal y sus operaciones a más tardar en julio si no recibían una nueva inyección de dinero.
La medida también contempla una partida por 4.500 millones de dólares, una cifra superior en 1.900 millones de dólares a la que solicitó el presidente de Estados Unidos, para la obtención de vehículos ligeros resistentes a las minas terrestres y conocidos como MRAPs, así como 2.700 millones de dólares para la compra de ocho aviones C-17 y siete aviones de carga C-130 que el Pentágono no había solicitado.
El hombre de raza negra que irradió esperanza en el mundo promoviendo un cambio con su slogan de campaña “si podemos”, comenzó recortando los gastos en programas de salud pública y terminó incrementando los fondos para profundizar las guerras que Estados Unidos.
Era una de las hipótesis, que este cambio y esta esperanza fueran la de un hombre negro por fuera pero blanco por dentro.