Profeta Armado Procesado
La Cámara Federal de Apelaciones resolvió ayer confirmar la resolución apelada en la Primera Instancia en cuanto dispuso el procesamiento del represor Fernando Martín Rocha, como probable autor responsable de los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, e imposición de tormentos a seis víctimas en la causa Gontero.
Se trata de José María Arguello, Luis Alberto Urquiza, Horacio Samame, Carlos Arnau Zuñiga, Oscar Samame y Raúl Rodolfo Urzagasti Matorras.
Los fundamentos de esta resolución se darán a conocer el próximo miércoles 4 de junio a las 13 horas.
Previo a la lectura de la resolución a cargo del juez de Cámara, se escucharon los argumentos a la apelación del Defensor Técnico de Rocha, Dr. Justiniano Martínez, quien enfatizó la ausencia de pruebas en la imputación de privación ilegítima de la libertad; e insuficiencia de pruebas en el caso de imposición de tormentos.
Por lo tanto, solicitó que se revoque el procesamiento dictado a Rocha en la Primera Instancia, cuestión denegada por el Tribunal que luego de un cuarto intermedio leyó las resoluciones.
Respecto al delito de privación ilegítima de la libertad a seis personas, el abogado sostuvo que “todos tenían en común el hecho de ser policías, en ejercicio o retirados y de todos hay constancia de que fueron detenidos. En los relatos de esas detenciones no hay ninguna mención de mi cliente”.
Además, Martínez aseguró que cuando sucedieron los hechos referidos en la causa, Rocha trabajaba en el Comando Radioeléctrico de la provincia, “y no tenía ninguna relación con los delitos que en esa época se conocían como subversivos. No hay ninguna referencia que Rocha haya trabajado en el D-2”.
En cuanto a la imposición de tormentos, que también es acusado Rocha, el abogado arguyó que “el relato de seis personas, de las cuales cinco de ellas relatan haber escuchado una voz que se dirigía a tres de ellos y les decía ‘soy Rocha’, en un caso mientras a los otros les parecía conocer la voz”.
“En ningún delito de Argentina hay algún antecedente que se haya procesado a alguien a través del reconocimiento de la voz, tiene que ser acompañado por otros indicios”, agregó Martínez.
Por su parte, el querellante particular, que impulsa la acusación de la fiscalía, Dr. Carlos Orzaocoa, señaló que tres de las seis víctimas dijeron que “Rocha trabajaba en la D-2” y que las víctimas si estaban secuestradas y si fueron sometidas a tormentos por parte de este genocida.
Además, reflexionó que “en esa época los estudiantes éramos subversivos porque los que estudiábamos éramos hijos de la reforma, hijos del Cordobazo. Nosotros éramos los ilusos, los profetas desarmados y ellos eran los profetas armados”.