Juntos por la paz

21/05/2009
Municipales - Concejo Deliberante
alternative
Declararon de interés legislativo la Marcha Mundial por la Paz y no Violencia que comenzará en octubre en Nueva Zelanda, y concluirá en Argentina en enero del año que viene

El Concejo Deliberante, en su sesión del día de ayer, aprobó el proyecto de declaración que establece de interés legislativo la Marcha Mundial por la Paz y no Violencia, que comenzará el 2 de Octubre de este año en Nueva Zelanda y finalizará el 2 de Enero de 2010 en la cordillera de Los Andes en Argentina, iniciado por el bloque del Frente Cívico y Social. 

El concejal juecista, Juan Manuel Rodríguez, explicó que “la marcha mundial por la paz y la no violencia implica un acción colectiva donde ciudadanos de distintos países con edades, razas y culturas diversas se movilizan por un mismo objetivo: construir una cultura de paz, promoviendo la justicia, la libertad y la igualdad de todos los seres humanos”. 

“La propuesta es relevante, ya que contribuye a abrir el futuro y aspira a cristalizar las bases para que en cada rincón del planeta el diálogo vaya sustituyendo a la violencia”, indicó Rodríguez. 

Los choques culturales, los fanatismos religiosos, los separatismos, la xenofobia y el desquicio provocado por el capitalismo globalizado, son algunos de los factores que el concejal destaca como causantes de la multiplicación del caos y la violencia que han desembocado en unnuevo desorden mundial”.  

“Hoy ya no existen fronteras para esta violencia, porque tanto las potencias militares como el terrorismo, consideran al mundo global como un único campo de batalla, y ningún país está exento de la misma”, reflexionó el edil del Frente Cívico. 

Así como los violentos han globalizado su irracionalidad y todo el mundo está amenazado por ellos, así también la respuesta de los pueblos debe ser mundial, debe abarcar a todos los países, “porque la vida es de todos”, agregó. 

Asimismo, repasó los últimos años de la Argentina, donde “lo único que genera muestras masivas de solidaridad y repudio, son los hechos de violencia física, la muerte de inocentes a manos de delincuentes”. 

Ante esta situación instó a “observar las injusticias sociales y considerar que semejante violencia necesariamente tendrá derivaciones catastróficas”.  

Por lo que consideró que “la no-violencia, en cuanto metodología de acción personal y social, promueve acciones concretas a fin de crear conciencia del problema de la violencia, de sus verdaderas raíces, de sus diferentes formas de manifestación, a la vez que impulsa acciones ejemplares que tiendan a erradicar las prácticas violentas de la faz de la tierra”.