Sin límites
“Esta señora no puede ser la jueza de estas causas, esta señora es una criminal de lesa humanidad, una depravada, que se está protegiendo a ella y a su cuñado”, sentenció el letrado.
Sin embargo, su discurso tuvo un gran dejo de contradicción, ya que momentos antes dijo que “yo no digo que esta señora sea criminal de lesa humanidad, porque sería lo mismo que decir que Manzanelli es un criminal de lesa humanidad, y no me consta, no lo se. Lo que sí se es que debe ser investigada y que no puede tener a su cargo la investigación de estas causas”.
“Esta señora puede seguir haciendo esto porque sigue habiendo montado un estado terrorista, sigue habiendo montado un estado que usa a la justicia para su objetivo terrorista de encubrimiento de sus propios miembros, es decir, verdad y justicia completa”, expresó Argüello.
Asimismo, extasiado y frenetizado, el magistrado prosiguió enfatizando que “ya es hora, señores Jueces, que empecemos a decir las cosas como son, que empecemos a tener un acto de sensatez, de constricción, de cristianismo y de decencia”.
A raíz de su discurso sin límites en lo agraviante, el presidente, Dr. Alejandro Sánchez Freytes, interrumpió la oratoria del letrado para informarle que “el tribunal no va a permitir que en ningún momento se falte el decoro de un magistrado, por lo menos mientras sea tal”.
“Usted puede utilizar el armamento que tiene, pero hay un límite, que es el exceso. Entonces el tribunal le recomienda, doctor, que diga todo lo que entienda que es su derecho, pero cuidando las palabras que no ofendan el decoro del tribunal o de otros tribunales”, concluyó Sánchez Freytes.
Posteriormente, Agüero pidió disculpas, pero sin antes recalcar que “la señora me ha tratado sistemáticamente como una persona perturbadora del proceso, o sea, que tengo una actitud dolosa frente al proceso, según ella”.
El Dr. Agüero, en la primera etapa de las apelaciones, planteó la nulidad de la constitución del tribunal de primera instancia y en consecuencia, de todo lo actuado por el mismo.