La literatura está de luto

19/05/2009
Nacionales - La Muerte de Mario Benedetti
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El gobierno argentino envió condolencias a la familia del escritor, a través de un comunicado

Los restos del escritor Mario Benedetti, quien falleció el domingo a los 88 años en su casa de Montevideo, serán depositados hoy en el Panteón Nacional del Cementerio Central de la capital uruguaya, mientras que numerosas personas acudieron ayer a despedirlo al velatorio realizado en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo.

El gobierno argentino hizo llegar sus condolencias a la familia del escritor, mediante un comunicado emitido por Cancillería.

El documento señaló que "ante la desaparición física de una de las más grandes figuras de las letras hispanoamericanas, el canciller argentino Jorge Taiana expresó hoy sus sinceras condolencias a la familia del escritor Mario Benedetti y expresó sus sentimientos de pesar al pueblo y al gobierno uruguayos frente a la irreparable pérdida".

Taiana, según indicó el documento, se comunicó por la tarde con el embajador uruguayo en la Argentina, Francisco Bustillo, y le transmitió la congoja y pesar de todos los argentinos.

"Nos queda como consuelo que los grandes creadores nunca mueren y renacen a diario en cada lectura de su obra y en las emociones y compromisos que despiertan y generan" aseguró Taiana ante la desaparición del gran maestro de las letras rioplatenses, "quien a lo largo de su vida mantuvo un firme y constante compromiso en defensa de los Derechos Humanos, de la democracia y del derecho de los países latinoamericanos a decidir sus caminos libremente" concluyó.

Poco después de que el féretro con los restos del poeta fuera colocado en el amplio Salón de los Pasos Perdidos, junto al escudo de Uruguay, el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, se hizo presente para saludar a los familiares y amigos, acompañado por el vicepresidente de la República, Rodolfo Nin Novoa.

"Hombres como Mario nunca mueren, se siembran", dijo Vázquez antes de retirarse del recinto parlamentario, donde paulatinamente comenzaban a llegar numerosos ciudadanos a despedir a Benedetti.

El gobierno decretó duelo nacional y las banderas en los edificios oficiales permanecen a media asta por el deceso de Benedetti, quien falleció en su casa después de haber sido hospitalizado en cuatro oportunidades durante el último año y medio a causa de una dolencia intestinal crónica que se fue agravando.

El cantautor Daniel Viglietti, que fue amigo del autor de "La tregua" y "Montevideanos" y puso música a varios de sus poemas, fue de los primeros en ubicarse frente al féretro junto a otras figuras de la cultura, la política, líderes sindicales, estudiantes y personas de diferentes generaciones.

Entre las personalidades que evocaron al poeta se encuentra el escritor Eduardo Galeano, quien indicó a los medios que "Benedetti" en italiano significa "benditos", y acotó: "Lo único que puedo decir es benditos los hombres y mujeres generosos como él" "Yo no sólo soy enemigo de la inflación monetaria, sino también de la inflación `palabraria`. Y me parece que el dolor se dice callando", aseguró el autor de "Las venas abiertas de América Latina".

Las palabras de homenaje y recuerdo llegaron de varios países, entre ellos de España donde vivió varios años exiliado, primero en Palma de Mallorca junto a su mujer y después en Madrid, donde entró en contacto con destacados intelectuales españoles.

Terminado su exilio, el escritor siguió pasando temporadas en territorio español, donde recibió galardones tan importantes como el Premio Reina Sofía de Poesía, en 1999, y el Premio Internacional Menéndez Pelayo, en 2005.

En estas horas de duelo, el país europeo lo recuerda y lo llora como una segunda patria. Allí cosechó amigos y seguidores -entre ellos Joan Manuel Serrat, quien puso voz a muchas de sus letras- y los premios más importantes, entre ellos el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1999 y el Menéndez Pelayo, en 2005.

"Vivo con la pena de perder un amigo que no voy a poder volver a ver, cuando regrese a Montevideo no lo voy a encontrar y estos vacíos que me va creando la vida cada vez son más complicados de sobrellevar, a pesar de que uno entienda muy bien que el camino es éste y que no hay otro", manifestó Serrat.

El argentino Juan Gelman dijo a Télam que "es muy difícil separarse del dolor de la muerte de un querido compañero de medio siglo para hablar de él o de su obra. Sé que a centenares de miles de personas les pasa lo mismo".

"Sé que su poesía directa aún hoy llega al corazón de los jóvenes y sé que esa poesía ha abierto el camino de otros poetas", señaló Gelman, profundamente conmovido.

Por su parte, el escritor portugués afincado en Lanzarote y premio Nobel de Literatura en 1998, José Saramago, alabó la categoría literaria y la dimensión humana del escritor uruguayo y dijo que "era un carácter humano extraordinario".

"Hemos perdido y hemos ganado porque están ahí sus libros, que afortunadamente nos sobreviven", aseguró el autor de "La caverna" y "Memorial del convento".