Sumando Repudios
El Concejo Deliberante de la Ciudad de Córdoba, aprobó el proyecto de Declaración que expresa la profunda preocupación y disconformidad, de los ediles, por la medida adoptada por la Cámara de Casación Penal, de otorgarle la prisión domiciliaria a Luciano Benjamín Menéndez, Carlos Vega y Luis Manzanelli. La iniciativa no contó con el apoyo del bloque Eva Duarte.
Al respecto, Miguel Ángel Siciliano, del bloque Eva Duarte, explicó que si bien ellos consideran que “un genocida como Menéndez debe estar en cárcel común, las leyes nacionales le indicaron a un juez cumplir con la ley. Que la decisión de un juez sea contraria a lo que nosotros queremos, no nos permite que repudiemos la actitud del juez de cumplir con la ley”.
“En este caso yo se que los jueces están cumpliendo con el Código Procesal Penal de la nación y con la Constitución Nacional. La decisión personalmente no me gusta, yo quisiera que Menéndez esté en una cárcel común, pero esta es la ley que tenemos, por lo tanto, cambiemos las leyes y luego con las leyes nuevas, hagámosla cumplir. Pero yo no puedo enojarme con un juez que cumplió con la ley. En un sistema democrático, las leyes son para cumplirse”, indicó Siciliano.
Por otro lado, la concejal Marta Juárez, del bloque del FCyS solicitó el apoyo de todos los bloques “en reclamo de la verdad, la memoria y la justicia, y en homenaje a los treinta mil compañeros desaparecidos en la dictadura militar”.
Por su parte, Guillermo Farías, en representación de la UCR, exclamó que “este es un golpe a la democracia que hemos sufrido los argentinos y en especial los cordobeses. La Cámara de Casación se olvidó de la justicia y la memoria”.
En el mismo sentido, Teresita Saravia del FCyS, dijo que “fueron condenados por delitos de lesa humanidad, hoy no podemos quedarnos en silencio”.
Estuvieron presentes en el recinto Sonia Torres de Abuelas de Plaza de Mayo; Rodolfo Novillo, Silvia Martos y Betty Argañaráz de Familiares de Desaparecidos; y Martín Notarfrancesco de HIJOS, que recibieron el proyecto aprobado, y la noticia que el Concejo enviará una copia al Departamento Ejecutivo Municipal y a la Cámara de Casación.
El proyecto surgió a partir de una nota presentada por el viceintendente Carlos Vicente donde propone al Cuerpo que repudie la prisión domiciliaria de los tres genocidas, declarados culpables de delitos de lesa humanidad.
En la nota, también se propone adherir al pedido público de los Organismos de Derechos Humanos y otros sectores sociales, para que los responsables del genocidio provocado durante la última dictadura militar, cumplan sus penas en cárceles comunes, por la gravedad comprobada de sus crímenes y por el riesgo de que entorpezcan otras investigaciones en las que están imputados.
Asimismo, se refuerza el compromiso de la vida en Democracia y el camino en la lucha contra la impunidad, para construir una sociedad con memoria, verdad y justicia.
Los tres genocidas, ex miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, fueron juzgados en lo que se conoció como “Causa Brandalisis” por el secuestro, tortura, asesinato y desaparición de los cuerpos de Hilda Flora Palacios, Humberto Horacio Brandalisis, Carlos Laja y Raúl Cardozo; y sentenciados el 24 de julio de 2008.
El fallo dictaminó que los sentenciados debían cumplir su condena en una cárcel común, por lo que materializó más de tres décadas de lucha de los organismos de Derechos Humanos y de las organizaciones sociales que los acompañaron.
Dicho juicio, histórico en nuestra provincia, demostró el plan sistemático diseñado e implementado por el gobierno de facto y por estos represores, para instalar el Terrorismo de Estado; tras casi dos meses de audiencias y decenas de declaraciones.
Además, los delitos por los que fueron condenados los represores, se contemplan en la figura de genocidio, los cuales a su vez, son considerados de lesa humanidad y por lo tanto, imprescriptibles.
En ese sentido, ni la sociedad cordobesa ni la argentina pueden tolerar más impunidad, como la que implica el hecho que estas personas puedan hoy cumplir su tan demorada condena en la comodidad de sus hogares.