Lula lo Hizo

14/05/2009
Nacionales - Internacionales
alternative
Fue galardonado por la Unesco con el Premio de La Paz por su labor “en pro de la paz, el diálogo, la democracia, la justicia social y la igualdad de derechos”.

El presidente de Brasil, Lula da Silva, fue galardonado ayer con el Premio de Fomento de La Paz Félix Houphouet-Boigny, informó la Unesco.

El acto solemne de entrega tendrá lugar el próximo mes de junio, agregó la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura en un comunicado, sin precisar la fecha exacta.

La decisión del jurado de este galardón creado en 1989 fue anunciada por el ex presidente portugués Mario Soares.

Con él quisieron recompensar la labor del presidente de Brasil "en pro de la paz, el diálogo, la democracia, la justicia social y la igualdad de derechos", indicó el ex jefe de Estado, según informa la Unesco en su nota.

El jurado quiso celebrar, igualmente, la "inestimable contribución" de Lula para a la erradicación de la pobreza y la protección de los derechos de las minorías, añadió Soares.

La Unesco otorga cada año el Premio de Fomento de la Paz Félix Houphouet-Boigny para rendir homenaje a las personas, instituciones u organismos que hayan contribuido significativamente a impulsar y/o mantener la paz, según los principios de la Carta de las Naciones Unidas y de la Constitución de la Organización, resaltó la nota.

El último galardonado con este premio por la Paz de la Unesco fue, en 2008, el ex presidente de Finlandia y fundador de la organización no gubernamental Crisis Management Initiative, Martti Ahtisaari, pocos meses antes de recibir el Premio Nobel de la Paz.

Entre los políticos que lo recibieron en ediciones anteriores figuran Nelson Mandela y Frederik W. De Klerk; Yitzhak Rabin, Shimon Peres y Yasser Arafat; el Rey de España, Juan Carlos I y el ex presidente estadounidense Jimmy Carter.

Hace unos pocos días me encontraba en Brasil en Florianópolis, estado de Santa Catarina cubriendo un plenario de la Unión de Parlamentarios del Mercosur. Cuando me dirijía hacia el centro de convenciones de esa ciudad el tercer día en taxi, su chofer (hacía gran esfuerzo por dialogar en portuñol) hablando de política, hizo un silencio y orgulloso, algo emocionado, remembrando y con los ojos en el camino pero su cabeza en los recuerdos sentenció: “en 1968, en la Volkswagen yo fui compañero de Lula, el era un tornero, hoy es un gran presidente”.

Los grandes premios están sustentados en la coherencia, en esa preciada  relación entre la forma de pensar, plasmada en los hechos, en la forma de vivir. Y Lula lo hizo.