Esa Mujer
La Legislatura de Córdoba, en la sesión del día de ayer, rindió homenaje a María Eva Duarte de Perón, al conmemorarse hoy noventa años de su nacimiento.
La legisladora del bloque de Unión por Córdoba, Estela Bressan, fue la representante peronista que emitió palabras conmemorativas y realizó un fugaz recorrido por la vida de la esposa del ex presidente Juan Domingo Perón.
Bressan comenzó destacando en la situación de pobreza en que Evita nacía noventa años hoy, y que “seguramente su madre nunca imaginó que esa beba se convertiría en un ícono de la historia argentina”.
“Esa chiquita que sufrió necesidades económicas, sociales y culturales y que supo sobrevivirlas, se convertiría en la abanderada de los humildes”, prosiguió la parlamentaria oficialista.
Asimismo, Bressan recalcó que desde su lugar de primera dama, Evita “luchó por nuestro género”, al tiempo que agregó que “desde ese lugar entendió y trató de subsanar todos los problemas que tenía la gente, entendiendo que allí donde hay una necesidad, existe un derecho”.
“Más allá de nuestras pertenencias partidarias, nadie puede dejar de reconocer que Evita todo lo hizo por amor, por amor a Perón, por amor a la causa y por amor a los descamisados”, concluyó la legisladora.
La participación de Eva en la campaña de Perón fue una novedad en la historia política argentina. En aquel momento las mujeres carecían de derechos políticos y las esposas de los candidatos tenían una presencia pública muy restringida y básicamente apolítica.
Desde principio de siglo grupos de feministas, entre los que se destacaron personas como Alicia Moreau de Justo, Julieta Lanteri, Elvira Rawson de Dellepiane, habían reclamado sin éxito el reconocimiento de los derechos políticos para las mujeres. En general, la cultura machista dominante consideraba una falta de feminidad que una mujer opinara de política.
Sin embargo, Eva no tuvo en cuenta la opinión machista y se convirtió en la primera esposa de un candidato presidencial argentino en estar presente durante su campaña electoral y acompañarlo en sus giras.
Por otro lado, Perón venía proponiendo desde 1943 que había que reconocer el derecho al voto de las mujeres, pero en 1945 la Asamblea Nacional de Mujeres presidida por Victoria Ocampo y otros sectores conservadores se opusieron enérgicamente por considerar que era una maniobra electoral y el proyecto finalmente no logró imponerse.
A pesar de ese intento frustrado, el proyecto de igualdad de derechos políticos entre hombres y mujeres, y el sufragio universal se sancionó en septiembre de 1947.
En la historia argentina existe un reconocimiento unánime sobre el hecho de que Evita realizó una tarea decisiva para el reconocimiento de la igualdad política y civil entre ambos géneros.
Entre otras cosas, Eva fundó el Partido Peronista Femenino, realizó una enorme ayuda social, defendió con pasión a la clase trabajadora, tal como se refleja en un fragmento del discurso que escribió antes de su muerte, el 26 de Julio de 1952:
“Todo lo que se opone al pueblo me indigna hasta los límites extremos de mi rebeldía y de mis odios, pero Dios sabe también que nunca he odiado a nadie por sí mismo, ni he combatido a nadie con maldad, sino por defender a mi pueblo, a mis obreros, a mis mujeres, a mis pobres ‘grasitas’ a quienes nadie defendió jamás con más sinceridad que Perón y con más ardor que ‘Evita’".