Pequeño Gran Valiente
Ayer por la tarde le dieron el alta a Agustín, el niño cordobés de tres años que por una malformación congénita debió ser trasplantado de hígado, duodeno, páncreas e intestino delgado el pasado mes de febrero en el Hospital Italiano de Buenos Aires. Es la primera intervención de este tipo en donde el paciente sale de alta en el país.
El grupo médico que atendió al pequeño de tres años durante su enfermedad explicó que "se trata de una situación excepcional; es una cirugía muy compleja, él no tuvo complicaciones quirúrgicas en el post operatorio inmediato y eso fue bueno".
"Lo novedoso es que era un trasplante multivisceral y se va de alta comiendo por boca, como no lo había hecho nunca en su vida", detalló el doctor Rodrigo Sánchez Claria, según informó el diario Infobae.
Agustín padecía un síndrome de intestino corto, que le impedía tolerar los alimentos por boca, por lo que fue alimentado desde su nacimiento exclusivamente por vía endovenosa y permanecía en lista de espera desde mediados de 2006, hasta febrero de este año cuando fue intervenido.
El trasplante fue multivisceral, de hígado, duodeno, páncreas e intestino delgado. El pequeño debió esperar un año hasta lograr el donante adecuado a su edad y cuerpo; y fue otro bebé de apenas 45 días, de la provincia de Buenos Aires.
Agustín, con sus tres años, es un ejemplo de lucha, y ayer comenzó su nueva vida. Fue un gran logro para todo el equipo médico argentino que superó el desafío y realizó con éxito la intervención, y el niño demostró ser un pequeño gran valiente.