Hacer el amor y no la guerra
La Legislatura de Córdoba aprobó ayer, tras un arduo debate, el proyecto de ley por el que se refrenda el decreto número 200 a través del cuál el gobernador Juan Schiaretti creó el “Fondo para Obras de Infraestructura Social Básica en la Ciudad de Córdoba”, que tiene por objeto otorgarle 20 millones de pesos a la municipalidad para la realización de obras de infraestructura social básica.
El proyecto fue rechazado, entre otros, por el bloque del Frente Cívico y Social, cuestión que reflejó en la Unicameral, la extensa disputa que el líder de este partido, Luis Juez, mantiene con su ex amigo Daniel Giacomino.
Paradójicamente Unión por Córdoba defendió al intendente capitalino cuyo signo político pertenece a la oposición, mientras que los legisladores del partido de Giacomino no aprobaron esta iniciativa.
Por otro lado, aunque por el mismo tema, el presidente del FCyS, Miguel Ortíz Pellegrini, se enfrentó duramente y con fuertes calificativos con el legislador oficialista Carlos Alessandri.
En este sentido, Alessandri intervino en el debate para intentar demostrar lo provechoso que resulta para la provincia que intendente y gobernador tengan buena relación, al recordar que en tiempos en que Luis Juez era el intendente, este no firmó el Pacto Fiscal 3, que le permitía acceder entre otras cosas a sanear su economía y a la obtención de préstamos para el municipio, por estar en pleno combate con el gobierno provincial de José Manuel De la Sota.
Lo que el pacto determinaba como condición sine qua non para recibir los beneficios, era que el municipio adherente no podía contratar más empleados.
“Este apego a la legalidad no le impidió nombrar a más de cuatro mil empleados en la municipalidad del gobierno que él ejercía. Esto tiene que ver con la corrupción”, sentenció Alessandri respecto de Juez, para continuar lamentándose “como se pueden hacer buenos negocios y buenas sociedades políticas, desde el campeonato de la ética, estando de los dos lados del mostrador”.
Al respecto, Ortiz Pellegrini dijo en un tono irónico: “Hoy es un día muy importante porque defendió la decencia y la transparencia nada menos que Carlos Alessandri”.
Indignado, Alessandri le respondió que “la voy a defender porque a mi ningún cínico e hipócrita que, amparándose en la ley, hace negocios con el estado, litiga con el estado, trabaja con el estado y si esa es la ética de la nueva política, realmente tiene muy poco de ética y tiene muy poco de la política”.
“Y si el legislador propinante, abogado él, catedrático, tiene que hacerme alguna objeción, lo invito que me acompañe a la justicia como me he presentado cada vez que hubo la más mínima insinuación de operaciones políticas realizadas”, concluyó Alessandri.
La iniciativa implica el trabajo en conjunto entre Municipio y Provincia, cuestión que prevé la posibilidad de realizar acuerdos entre ellos para el ejercicio coordinado en pos del mejoramiento de la ciudad a través de la construcción de obras necesarias y básicas para lograr tal cometido.
Al respecto, el legislador Dante Heredia dijo que “por factores de distinta naturaleza, fundamentalmente políticos, los ciudadanos hemos padecido necesidades que no pudieron ser solucionadas porque no existía este grado de correspondencia, de trabajo en conjunto, de programación integral entre la provincia y el municipio”.
Asimismo, Heredia explicó que dado que la municipalidad no cuenta con los recursos para hacer frente a la necesidad de infraestructura, ya que el gobierno anterior “dejó el municipio quebrado”, es imposible que pueda hacer frente por sí sola a las obras de infraestructura básica.
“Por eso el gobierno asigna y crea el fondo”, expuso Heredia, al tiempo que continuó explicitando que “le asigna el monto y determina el destino que van a tener esos fondos”.
Esta cuestión se encuentra taxativamente explicada en el artículo uno, aunque también es de carácter dinámico, pues le otorga flexibilidad en el sentido que está habilitado a solventar obras que no aparezcan literalmente pero que sean consideradas de infraestructura básica.
Además del FCyS, el proyecto no fue acompañado por los bloques de la Unión Cívica Radical, Unión Vecinal Federal, Coalición Cívica y por la Izquierda Socialistas.
Salvando las diferencias, la mayoría de los bloques coincidió en los argumentos por los que decidieron votar en contra de la iniciativa. Centralmente, la negativa se focalizó en la duda acerca del destino y monto del fondo y a su falta de control, pese a destacar su acuerdo a que se realicen obras para la mejora de la ciudad.
El legislador oficialista, Marcelo Falo, garantizó que el proyecto de ley tiene todos los elementos de control, y que “los mecanismos de control están habilitados y claramente expresados en la ley, sólo es un capricho de los legisladores de la oposición por no querer aprobar el proyecto”.
Mientras que los defensores del proyecto fueron los bloques Concertación Plural, Movimiento Patriótico, Recrear para el Crecimiento, Movimiento Acción Vecinal, Vecinalismo Independiente y Peronismo Militante-Partido Comunista.
La legisladora del Peronismo Militante, Nadia Fernández, acompañó “con los ojos cerrados” el proyecto de ley por considerarlo necesario para mejorar las condiciones de vida de la ciudadanía y el “bienestar de los más pobres”.
Respecto a los ejes de discusión evidenciados en la oposición, sostuvo que “no hay mejor control que ver la obra hecha. No hay mejor control que tomarse el colectivo, bajarse en la plaza de Villa Rebol y ver si se terminó o no se terminó”.